Quinto Día Online | Venezuela de espaldas a la generación del conocimiento
País
Venezuela de espaldas a la generación del conocimiento
AUTOR
Oswin J. Barrios
oswiin19@gmail.com
23 marzo, 2018 | 12:00 am
“279 mil jóvenes se gradúan anualmente en las universidades del país. Yo me pregunto siempre ¿A dónde van esos jóvenes? (…) Venezuela está formando la mayor generación que jamás haya tenido desde el punto de vista científico, técnico y hay que garantizarles que tengan trabajo aquí en Venezuela porque nos están robando los cerebros”, soltó el presidente de la República Nicolás Maduro, durante una jornada de trabajo el 14 de marzo, desde la sede de Industrias Canaima en el estado Miranda.
“Hay algunos jóvenes que se han ido de Venezuela con la idea de mejorar su vida en el exterior. Está bien, vayan y vuelvan porque no van a encontrar un mejor país que Venezuela. Aquí los esperamos con el Plan Chamba Juvenil”, arengó el mandatario.
La frase contrasta con lo expresado hace siete meses (inicio del año escolar 2017-2018) por la Federación Venezolana de Maestros, la cual manifestó su preocupación por el desconocimiento del “paradero” de 250 mil alumnos y denunciara que el 90% de los planteles educativos se encontraban en deterioro.
Las razones por las cuales miles de jóvenes han abandonado este año las aulas de los colegios, liceos y universidades obedecen a factores relacionados con la situación económica del país, el alza de los costos y la escasez de alimentos, así como del transporte público.
Juan Maragall, secretario de educación del estado Miranda, indicó a EFE que el primer día de clases (18 de septiembre de 2017) el promedio de asistencia de alumnos en Miranda fue del 17%, igualmente cifró en 20% el promedio de ausentismo diario en escuelas y liceos de la entidad.
A este escenario se le agrega la “masiva salida al exterior” de profesores universitarios, “en los últimos 10 años se calcula en 50% el éxodo de profesores-investigadores de las universidades venezolanas al exterior”, señala el profesor Luis Buttó, secretario general de la Asociación de Profesores Universitarios de la Universidad Simón Bolívar (Apusb).
Explicó que la emigración se ha traducido en que durante el mismo periodo, el caudal de productos de investigación científica del país haya descendido en igual proporción, 50%. “Es decir, Venezuela se ha colocado de espaldas a los retos y compromisos que la globalizada sociedad del conocimiento demanda, pues mientras en el país la producción de conocimiento científico se ha constreñido a la mitad de lo que debería efectivamente ser en condiciones ideales, la producción de ese conocimiento se ha multiplicado por cuatro en el resto del planeta”.
Para Buttó, las referencias que hace el gobierno sobre la necesidad de superar el modelo económico dependiente de la renta petrolera, “no pasan de ser un discurso vacuo y meramente propagandístico. Si desde el Estado venezolano no se hace lo conducente para remunerar adecuadamente a nuestros científicos y brindarles condiciones de vida cónsonas con el importante papel que desempeñan en la sociedad, jamás se avanzará hacia una economía capaz de generar riquezas más allá de los vaivenes de los precios internacionales del petróleo y de la discrecionalidad del gobierno para redistribuir esta renta a su leal saber y entender con fines ideológicos-partidistas”.
El Secretario General de la Apusb resaltó que hoy día, en los países de mayor desarrollo del planeta, más de la mitad de la riqueza producida está concentrada en los llamados intangibles; es decir, productos directos de la ciencia, de la innovación desarrollada por sus investigadores científicos.
A juicio de Buttó, Venezuela, en vez de ser un lugar que atraiga y concentre investigadores, “continúa siendo la absurda máquina que los expulsa hacia otras latitudes”. Agregó que en las actuales circunstancias, la responsabilidad principal en este asunto recae sobre el gobierno. “Hay que dejarlo bien en claro: no nos están robando los cerebros; las desacertadas políticas del gobierno estimulan la fuga de los mismos al obligar a nuestros investigadores a esa especie de ostracismo que, de seguro, ninguno de ellos desea realmente”, señaló.
Por su parte, la rectora de la Universidad Central de Venezuela, Cecilia García Arocha, dijo en febrero que un 10% de la población estudiantil, docente y administrativa de la casa de estudios se ha retirado de la institución por la crisis económica, social y política que enfrenta el país.
Arocha aseguró que de los 50 mil estudiantes que tienen, entre pregrado y postgrado, los seis mil docentes y seis mil trabajadores de otras áreas, 10% de ellos han abandonado el país “porque no ven un futuro en Venezuela”, declaró en una entrevista al periodista Carlos Croes.
La rectora también insistió en que esta situación se repite en otras universidades, como la Universidad del Zulia, en la que se estima que más de 15 mil estudiantes han abandonado sus aulas.
La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana (Encovi 2017) presentó los resultados de una muestra realizada en 6 mil 168 hogares distribuidos en toda Venezuela y como periodo de referencia se tomó el 30 de agosto de 2017.
Entre otros datos, la encuesta revela que en lo que respecta a la alimentación, 9 de cada 10 venezolanos no puede pagar su alimentación diaria; 8 de cada 10 venezolanos declararon haber comido menos por no contar con suficiente alimento en el hogar o por la escasez; aproximadamente 8,2 millones de venezolanos ingieren dos o menos comidas al día y las que consumen son de baja calidad nutricional, principalmente tubérculos. Las proteínas están desapareciendo de la dieta; 6 de cada 10 venezolanos (64%) han perdido aproximadamente 11 kilogramos de peso en el último año por hambre.
En lo que corresponde al ámbito educativo se evidencia un descenso del 78 al 71% en el acceso a la educación entre la población de 3 a 24 años durante el período 2015 y 2017, lo cual significa que poco más de 9,3 millones de niños y jóvenes en ese rango de edad asisten a clases y que más de un millón están fuera de la escuela. En el caso de los jóvenes de 18 a 24 años, casi la mitad (48%) no estudia.
Asimismo, seis de cada 10 jóvenes entre 18 y 24 años no acceden a la educación superior, eso implica un aumento de 10% respecto al 2016; cuatro de cada 10 niños y adolescentes entre 3 y 17 años (38%) dejan de asistir a clases por distintas causas, incluyendo problemas de transporte, apagones o falta de alimentación.
En su alocución, el jefe de Estado ordenó a sus ministros llevar a un millón de inscritos el número de beneficiarios del Plan Chamba Juvenil antes del 15 de abril, tras solicitar la reapertura del registro, donde además solicitó que el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista llegue a 250 mil aprendices.
William Anseume, presidente de la Apusb, respondió a este mensaje diciendo que “ni el tal Plan ‘chamba juvenil’, irrisorio planteamiento ante una creciente dificultad para los jóvenes profesionales de desempeñar aquí su vida productiva, ni aquello que signifique bonos van a resolver el problema”.
Maduro ha consumado la estrategia de pagar asignaciones directas a las personas que tengan el carnet de la patria y el próximo será el bono de Semana Santa por un monto de 700 mil bolívares.
Si se concreta este pago sería el tercer bono que entrega el gobierno en el año y solo alcanzaría para comprar un cartón de huevos (500 mil bolívares) y dos kilos de arroz (100 mil bolívares cada uno). Mientras tanto, el número de estudiantes venezolanos y personal calificado que migran sigue en aumento, no porque quieran irse, sino porque creen que en Venezuela “no tienen futuro”.