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Cartas del Lector

Reclamo social en la obra poética de Yorman Tovar

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11 junio, 2015 | 4:57 pm

Hacer una exploración o escrutinio minucioso de la basta obra escrita por el bardo venezolano Yorman Tovar, distinguido como el poeta guanariteño más universal de todos los tiempos, es y será siempre una ardua y ambiciosa labor, debido a la diversidad de temas que éste aborda, por tanto, en esta ocasión nos referiremos someramente a la poesía que ya es bastante, puesto que este importante cultor de letras, como es sabido por todos, se ha convertido en las últimas cuatro décadas y tal vez un poco más, en uno de los escritores y/o creadores literarios más prolíficos de la región.

Yorman Tovar, conocido en el ambiente cultural y en círculos de amigos como “El Mayor Trovón de Guanarito” (trovador mayor), inicia su fructífera carrera literaria en su suelo natal, por allá en los años escolares, donde rápidamente se abre paso como extraordinario declamador, compositor de canciones y romances pueblerinos, para luego de abundantes lecturas, estudio riguroso e investigaciones profundas en el campo de las letras y otras áreas afines, donde se desenvuelve con cierta fruición, lo cual no distrae su carrera, sino que mas bien viene a respaldar y fortalecer su intima, encumbrada y elocuente vocación de auténtico creador, ir transitando presuroso a veces, en brioso corcel de fantasías por esos horizontes libres, como la sabana de sus ancestros.

Y por ahí lo vemos, ensayando rumbos en las calles de Guanare y otros, en la universidad con suculentas y en los caminos del Llano, haciendo gala de elegante e impetuoso pincel para lograr incursionar, ya con el pulso sereno y comedido de los años y la experiencia acumulada en los más diversos géneros; ensayo, crónica, articulo de opinión, cuento y narrativa, llevando siempre como estandarte la esencia de la poesía, arte al cual según Liborio De la Torre “… éste rinde culto desde lo más profundo del ser y, representa con orgullo y dignidad en todas sus facetas y/o actos de la vida”.

Según Zark Lara, Yorman, refiriéndose precisamente a la poesía “… escribe inspirado en motivos telúricos y románticos…”, pero si hacemos un balance real sobre la obra poética de este autor, podemos observar que aunque su trabajo no está exento de galanteos novelescos, donde el amor, la anécdota cotidiana salpicado de humor criollo y otros valores plenos de autenticidad son una constante, no es menos cierto que, en casi toda su poesía escrita en todos los estilos y formas, usted va encontrarse a veces muy directa y otras un poco más subliminal, con la influencia de un reclamo social, es decir, el poeta alzando su voz protestaría y/o como diría don Liborio De la Torre “… blandiendo la espada filosa de la palabra en procura del bien de la justicia”.

Ya en Nacimiento Poético, su primer poemario retumban los primeros fogonazos en defensa de los débiles, cuando expresa la necesidad de romper barreras de silencio y emerger como voz de pueblo. En Palabras y Palabreos, lo encontramos protestando de esta manera: “Gómez oprimió la voz/ de varias generaciones/ y todavía, hay adulones/ que le adoran como a Dios. / Gómez segó con la hoz/ de su inconsciencia tan perra/ el ideal, que es la guerra/ contra la cruel opresión/ ¿En donde estaría Simón?/ Libertador de esta tierra/.

Negro es un Bello Color, es una profunda crítica a las sociedades humanas de todos los tiempos, las cuales históricamente han tratado de excluir a los hermanos que exhiben por razones naturales, pigmentaciones oscuras en la piel, como si esto fuera razón suficiente para que unos se sientan más o mejor que otros y por tanto les discriminen: “El mundo desde que es mundo/ tiene una complicación, / el blanco desprecia al negro/ por ser de oscuro color,/ lo que en términos racistas, /es la discriminación/. Más adelante expresa en la voz del negro: “Muy negro jue San Benito/ negro con sangre de esclavo/ negro jueron lo tre clavo/ con que clavaron a Cristo/ negro soy deje chiquito/ y no me importa un carrizo, / me llaman negro chorizo, / y por eso na me alegro. / Yo no sé porque soy negro, / negro soy porque Dios quiso/.

E igualmente, sucede con el resto de su obra poética publicada, Sinagoga de Fuego (versos de barras y alcobas), un poemario rebelde de principio a fin, según Orlando Pichardo: “… una feria prohibida de amores clandestinos, donde se agasaja al dios Baco, en abierta critica a una sociedad contaminada e influenciada de dogmatismos ajenos a nuestra realidad cultural”.

Alfarero del Quebranto, constituido por 20 sorprendentes glosas; primero, porque se trata de una estructura clásica como él mismo lo expresa casi en desuso y; segundo, por la pulcritud con que se elabora este canto, esgrimiendo como base Coplas del Amor Viajero, uno de los poemas más populares, sentidos e interpretados por el pueblo venezolano del cumanés Andrés Eloy Blanco.

Según el filósofo Germán Pinto Saavedra: “… la poesía popular de los Llanos históricamente ha servido de bastión para el reclamo social…”, he ahí uno de los más floridos ejemplos.

Luis Mendoza Silva*

C. I. 8.069.531

*(Cronista de Boconoito)