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Economía
Qué esconde la reconversión monetaria
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Quinto Día
Redactor.1@quintodia.net
30 marzo, 2018 | 12:00 am
El bolívar, moneda nacional de Venezuela verá su segunda reconversión en menos de veinte años a partir del lunes 4 de junio del año en curso. Con una presión inflacionaria acumulada, que solo en febrero se ubicó en 95% según la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (AN), la caída sostenida del PIB en más del 40% en los últimos cuatro años y una inflación que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estipula en más del 12000% al finalizar el 2018, la economía venezolana vive el momento más crítico de su historia a nivel de contracción monetaria y empobrecimiento.
La medida de reconversión fue decretada el pasado jueves como medida para evitar el desajuste inflacionario; sin embargo diversos especialistas indican que la misma tendrá un fin “cosmético”, ya que no ataca el problema real, orientado a políticas económicas de base.
Para el economista Antonio Giuseppe, la misma “sobre todo simplifica lo que es el manejo de los términos de intercambio. Ahora no se hablará de que un cartón de huevos cueste 550 mil, sino que ahora va a costar 550; no se hablará de que un kilo de queso blanco cueste 440 mil, sino que ahora cuesta 440 bolívares, otro ejemplo, no se hablará de que un kilo de carne cueste 360 mil bolívares, sino que ahora cuesta 390. Si tú sumas el cartón de huevos, el kilo de queso y la carne molida, eso te da un total de 1 millón 375 mil bolívares, al cambio actual, y eso es lo que pasa con el salario mínimo, entonces seguirá comprando la misma cantidad de productos”.
El escenario de la reconversión
Giuseppe explica que la reconversión monetaria no cambia el poder adquisitivo del venezolano, a la vez que tampoco garantiza la resolución del problema principal, “que es la inflación inducida, y mucho menos resuelve la impunidad económica existente a nivel de bienes y servicios, que es lo que está pasando actualmente. Hemos visto cómo en poco tiempo, en catorce meses, los empresarios privados han venido induciendo la inflación de una manera bestial, siguiéndole el juego al dólar paralelo”.
Por su parte, José Antonio Gil Yepes, director de la firma encuestadora Datanálisis señala que “el país se encuentra en un proceso caracterizado principalmente por una hiperinflación y una caída de la producción nacional. El problema es la inflación y la falta de papel moneda que respalde la liquidez existente. De toda la liquidez que existe, se estima que solo el 5% está respaldado en papel moneda. Si usted le quita los tres ceros, entonces ciertamente ese porcentaje tiende a subir, desde el punto de vista de lo que cubra el papel moneda para utilizarse como medio de pago, pero el aumento de los precios seguirá siendo el mismo que se ha manejado entre un 80 y 90% de inflación mensual”.
Asimismo explica que “nunca en Venezuela, por lo menos en el último siglo, el PIB ha caído como ha caído en estos últimos cuatro años de manera sostenida. Ya con este año Venezuela ha perdido el 40% de su producción. Eso nunca ha ocurrido y ha tenido que ver con un hostigamiento a la empresa privada”, a la vez que asegura que el marcaje no tendrá ningún efecto con el incremento de los precios, el desajuste económico o la tasa de cambio de divisas en el mercado paralelo.
Al ser consultado sobre este punto, el economista Antonio Giuseppe explicó que el descalabro de la economía podría deberse a que “posiblemente no hay divisas, producto de toda la circunstancia económica, pero es macroeconómico porque del 2014 para acá hubo una merma de los ingresos fiscales petroleros, la producción de petróleo ha caído y los precios cayeron con mucha fuerza”.
“Acá sigue existiendo la necesidad de que el Estado siga interviniendo en la economía, en el caso de Venezuela, el Estado tiene que ser un poco más fuerte en la intervención de la economía. Hay una anarquía en el mercado de bienes y servicios, estamos viendo como el empresario ha empobrecido a la población venezolana en más de catorce meses, en más de 6500%, han aumentado los bienes y servicios de primera necesidad, en más de 100500%, más o menos el mismo comportamiento que ha tenido el dólar paralelo, esa es una investigación que hicimos nosotros, el año pasado”, expresó Giuseppe.
Urge cambio de políticas
Además de eliminar ceros a la moneda, el mandatario nacional reveló que se implantará un nuevo cono monetario, que contará con monedas de 0,50 céntimos y 1 bolívar, y billetes de 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares. La medida tendrá como objeto principal proteger la economía y defender las operaciones comerciales.
Para Gil Yepes una medida efectiva comienza por “cambiar el discurso político en contra del empresariado, para que este agarre confianza y venga a invertir en Venezuela, y así se repatrien capitales, tener políticas atractivas para que se reactiven el petróleo y el turismo, y eso pasa en ambos casos por la privatización, por sincerar del tipo de cambio, y por una liberación del tipo de cambio por una liberación de precios y por el estímulo al desarrollo de oportunidades que pueden recuperar la economía lo más rápido posible, como es el turismo y la construcción de viviendas en Venezuela”.
El economista Antonio Giuseppe afirma que esta medida solamente es una simplificación y que debe evitarse “fomentar una situación de completa impunidad, por lo que el gobierno tiene que sancionar estas empresas, y sobre todo que les pida verificación. Con al menos 20 productos de primera necesidad, el promedio de relación con los precios de los bienes y servicios, en catorce meses, el promedio de alza de estos productos fue de 6500%, una analogía con el comportamiento del dólar paralelo, que varió en 6581%. Entonces si tu comparas el ritmo de crecimiento del salario mínimo del trabajador, este ha aumentado nada más 1300% y ha habido un nivel de empobrecimiento colectivo, y eso hay que pararlo”.
Finalmente, José Gil Yepes, director de Datanálisis asegura que una reforma económica, así como la manera de abordar la presión inflacionaria es una medida necesaria, ya que “puede haber más monedas, puede haber más papel moneda, pero la inflación sigue su curso, y la devaluación también”.