Quinto Día Online
La USB contabiliza más de 50 casos de desamparo del Seguro Social
“Exhortamos a las autoridades de la Universidad Simón Bolívar a que tengan un nivel mayor de determinación en la exigencia”
“Los docentes que acceden a la página web del Seguro a verificar si ya tiene las cotizaciones, o aparece que no las tienen completas, o que ellos no existen para esa institución”, detalló Rafael Álvarez, expresidente de Apusb
Oswin J. Barrios
@oswinjoses
Impedidos de cobrar su pensión por jubilación, profesores de la Universidad Simón Bolívar (USB) ejercen docencia a nivel de pregrado y postgrado para sobrellevar la situación económica en la cual se encuentran desde 2013. “Son 54 educadores de la Universidad quienes aún no son incorporados al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS)”, informó a Quinto Día William Anseume, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (Apusb).
El dirigente reconoció que hubo un tiempo en que la universidad dejó de cotizar al Seguro Social debido a un inconveniente legal, “posteriormente la academia, a través del Ministerio de Salud, decidió incorporar, alternadamente, a los profesores que habían cumplido con los requisitos, sin embargo, 54 de ellos no fueron incorporados, entre estos el rector de la USB Enrique Planchart, quien tiene 82 años, jubilado de la institución y que no puede percibir la retribución por parte del Estado”.
Anseume refirió que la problemática no solo atañe a los trabajadores de esa casa de estudios, “la afectación es a nivel nacional y perjudica a miles de profesores, tengo entendido que la Universidad de Carabobo tiene alrededor de 2 mil maestros que no han sido incorporados al IVSS”.
El presidente de la Apusb expresó que las respuestas recibidas por parte del IVSS “se turnan entre: es que no hemos podido, o nos estamos reuniendo”, detalló.
Asimismo indicó que “el presidente del IVSS es renuente a la incorporación porque sospecha que hay una especie de trampa, no obstante, estos profesores están en su debido derecho de reclamar que sean incorporados al IVSS como lo dice la Constitución, como lo establece la Convención Colectiva, como lo instaura la Ley del Trabajo, es decir que en ese aspecto no están desamparados”.
En ese sentido aseguró que el Seguro Social no cede la inscripción de estos profesores “a pesar de que el Ministerio ha dado los recursos y la universidad cuenta con el capital económico para esa incorporación desde hace años”.
Según el artículo 3 de la Ley del Estatuto sobre el Régimen de Jubilaciones y Pensiones de los Funcionarios o Empleados de la Administración Pública nacional, de los Estados y de los Municipios, “el derecho a la jubilación se adquiere mediante el cumplimiento de los siguientes requisitos: a) cuando el funcionario o empleado haya alcanzado la edad de 60 años, si es hombre, o de 55 años si es mujer, siempre que hubiere cumplido, por lo menos, 25 años de servicios; o, b) cuando el funcionario o empleado haya cumplido 35 años de servicio, independientemente de la edad”.
Problema político a la vista
Por su parte Rafael Álvarez, profesor jubilado de la USB alertó que existen casos de personas en las distintas instituciones públicas, que cumplen con todos los requerimientos para recibir la pensión “y no la recibimos debido a que el que el IVSS no ha atendido las peticiones que realizan las instituciones públicas, en particular la USB, que ha hecho el reclamo en varias oportunidades desde hace más de 3 años, y no hay una respuesta satisfactoria por parte del Ejecutivo Nacional a través del seguro social”.
Álvarez indicó que “los docentes que acceden a la página web del Seguro a verificar si ya tiene las cotizaciones, o aparece que no las tienen completas, o que no existen para esa institución”.
El profesor se mostró escéptico ante el planteamiento de que el inconveniente se deba a la falta de dinero. “La Universidad Simón Bolívar tiene el capital necesario para completar las cotizaciones y poder adjudicar por el Seguro mediante fideicomiso, es decir que no es un problema de dinero, pareciera que fuera un problema más de voluntad política que financiero”, asevera.
“Afortunadamente yo me jubilé bastante joven y tengo una actividad profesional por delante en la cual me desempeño con mediano éxito, pero ese no es el caso de todos. Hay personas que ya no tienen las condiciones físicas o emocionales para estar trabajando a esa edad y necesitan la pensión para poder tener una sobrevivencia digna. Por lo menos contar con ese ingreso, que si bien no es mucho y no resuelve la problemática cotidiana, es una ayuda que le corresponde legalmente al trabajador. Nadie está pidiendo favores, lo que se exige es que se cumpla con las leyes”, aclaró Álvarez.
Por otro lado, exhortó a las autoridades de la universidad “a que tengan mayor nivel de determinación en la exigencia ante el Seguro Social”. También instó al IVSS “a que cumplan las leyes y que hagan cierta la prédica de que son parte de un Gobierno justo, que defiende la equidad como un valor fundamental. Demuestren con los hechos y no se queden en el discurso”.