Quinto Día Online | Preguntas y respuestas sobre enfermedades del corazón
Entrevista
Preguntas y respuestas sobre enfermedades del corazón
15 diciembre, 2017 | 12:00 am
¿Hay medicamentos para emergencia en Venezuela?
¿Influye la crisis económica en el infarto?
El drama de las clínicas privadas, según el médico Torres Viera
Oliver Parra
Las preguntas las hace Carlos Croes, en Televen, al médico José Miguel Torres Viera.
-¿Una crisis influye en un infarto? ¿Crisis económica?
-Nosotros lo tenemos: el estrés crónico funciona como una situación pro-inflamatoria endovascular, de manera de que produce inestabilidad de la placa y del funcionamiento del endotelio, que es el revestimiento interno de las paredes arteriales, tanto muy grandes como las más pequeñas y eso, finalmente, conduce a una oclusión trombótica que desencadena en anginas inestables, que es lo que la gente conoce como pre-infarto, o desencadena finalmente en un infarto del miocardio.
-¿Hay pre-infarto o hay infarto por la calle de enfrente?
-La palabra pre-infarto coloquialmente funciona muy bien, porque la gente lo entiende, pero no existe. Médicamente no se habla de pre-infarto, se habla de angina inestable, que es una situación como la sala de espera del infarto al miocardio. Tenemos una situación inestable que, si nosotros no intervenimos farmacológicamente, o si no intervenimos mecánicamente, conduce finalmente al infarto. En el infarto lo que se produce es muerte del tejido, muerte de células.
-Y muerte del paciente.
-Y eventualmente, muerte del paciente. Si nosotros intervenimos a tiempo, los pacientes se salvan. De hecho, ahora hay una altísima probabilidad de que uno salve a un paciente en el contexto de un infarto.
-Si es que tiene tiempo de llegar a la clínica…
-Sí, si es que tiene tiempo de llegar a la clínica. Si la clínica tiene los recursos para atenderlo, tanto a nivel farmacológico como mecánico, tiene la altísima posibilidad de salvarse.
-¿Y económico?
-Y económico, por supuesto. La situación económica del país está de alguna manera, horadando la posibilidad de que las instituciones privadas -las públicas ya conocemos todo el drama del que están sumergidos- hagan actualización de su equipamiento, hagan reabastecimiento de todos los dispositivos que necesitan para prestar atención médica a los pacientes, y entonces, estamos trabajando en circunstancias muy, muy adversas.
-Siendo así, ¿el médico está en condiciones de atender a un enfermo sin esos aparatos, sin la renovación de esos aparatos?
-El médico siempre está en condiciones de atender a los pacientes, pero no lo está haciendo de manera adecuada en este momento en Venezuela.
-¿Y eso es grave?
-Es sumamente grave, porque los estándares de atención de las enfermedades son internacionales, no es un estándar que se inventó en Venezuela, que se inventó en Colombia, en los Estados Unidos o en Europa. Son unos estándares de entendimiento internacional. Entonces, cuando un paciente acude a una emergencia con un infarto al miocardio, uno tiene un estándar de atención que incluye, que consuma ese tipo de medicamento anticoagulantes, por ejemplo, que sea llevado a una sala de hemodinamia a la brevedad posible, que es el sitio donde se practican los cateterismos cardíacos, y donde de alguna manera mecánica nosotros podemos entrar dentro del paciente y abrir la obstrucción que le está produciendo la muerte de un segmento del corazón. Eso se llama angioplastia coronaria; se implanta un stent, pero si no tengo los fármacos o si no tengo el laboratorio de hemodinamia disponible, o si no tengo el stent, entonces en cada uno de esos pases yo comprometo la vida del paciente, porque no recibe el estándar adecuado de cuidado.
-¿Eso existe todavía, la cápsula para emergencia?
-Sí, eso existe todavía y es muy efectivo; o sea, realmente es, un potente vasodilatador coronario; es nitroglicerina.
-¿Y eso se consigue aquí?
-No se consigue aquí. Es una reliquia en este momento en Venezuela, pero claro, hay gente que lo tiene. Por supuesto, en las instituciones privadas las tienen, pero entonces las tienen muy, muy controladas, no como se usaba antes, que cualquiera la podía portar en su bolsillo.
-¿Y qué pasa si no es infarto y te tomas esa pastilla?
-No, bueno, si no es infarto y te tomas esa pastilla, no pasa nada grave. Como es un vasodilatador muy potente, puede bajar la tensión y el paciente se puede sentir mal. Puede sentirse mareado, puede hasta perder la conciencia por hipotensión, porque es muy potente como vasodilatador e hipotensor. Pero en general, no tiene ningún otro riesgo. El otro riesgo importante en este momento del siglo XXI, es que él interacciona con estas nuevas medicinas que se usan para la disfunción eréctil y esa es la contraindicación absoluta de utilizar esas medicinas si alguien está usando nitrato de manera crónica, pues.
-¿Entonces, la nitroglicerina es contraria al Viagra?
-Exactamente.
-¿Si tú tomas los dos, puedes morir?
-No necesariamente, pero entonces produce una hipotensión sostenida que lo pone en riesgo, ciertamente, de tener un accidente grave. Esa es una contraindicación; la única contraindicación de esos medicamentos.
-¿Una angina de pecho, qué es?
-Una angina de pecho es la sensación de opresión torácico de dolor en el centro del pecho, que se produce clásicamente con la actividad física, o sea, usted lo puede ver, incluso, predecir, el paciente dice, ‘cada vez que subo un piso, me da un dolor en el pecho que me hace detenerme’, ‘yo me espero un ratico, me siento en una silla y se me quita’, pero cuando vuelvo al otro piso, me vuelve a dar el dolor.
-¿Qué significa eso?
-Eso significa que hay una obstrucción en una de las arterias que le lleva sangre al corazón. Esas arterias llevan sangre oxigenada, y el corazón se queja porque en ese momento es insuficiente, porque tiene una estenosis o una obstrucción en esa tubería que le lleva sangre al corazón, que generalmente es mayor del 80%. El paciente allí va al consultorio del cardiólogo, se le hace un electrocardiograma, se le hace una prueba de inducción de isquemia, una prueba de ejercicios y allí se detecta que, efectivamente, tiene un problema de flujo coronario y entonces, luego se le hace el estudio de la coronariografía, o el cateterismo cardiaco, como lo conocemos la mayoría y allí uno puede proceder de un acto de plomería a limpiar la arteria, destapar la arteria y colocar una tubería artificial, ultramoderna, que se llama stent y que le permite restablecer el flujo.
-Ahora, ¿esa opresión dura?
-Esa opresión generalmente es muy corta, porque hace que el paciente se detenga, entonces, el paciente se detiene y en cinco, diez minutos, se le quita la opresión.
-¿Y qué pasa si no se detiene?
-Si no se detiene y se prolonga el paciente debe consultar, porque probablemente entonces está se complicó y está evolucionando a ser un infarto, y entonces debe consultar un centro de emergencia.
-¿La angina tiene remedio?
-La angina tiene tratamiento farmacológico, que es muy efectivo.
-¿Sin necesidad de cirugía?
-Puede tratarse médicamente sin cirugía. Puede tratarse de una manera intermedia, que se llama intervencionismo coronario, que es ese que le acabo de describir de la angioplastia coronaria. También puede, en algún momento dado, ameritar cirugía cardíaca, que es la colocación o implante de bypass aortocoronario, con injertos arteriales. Uno viene como con una caja de repuestos de arterias supernumerarias, y de venas supernumerarias, que los cirujanos cardiovasculares utilizan para sustituir las arterias coronarias que están enfermas en el corazón.
-¿Estamos preparados en este momento en Venezuela y en las clínicas de Venezuela?
-Bueno, se ha hecho un gran esfuerzo en los centros privados de Venezuela, para mantener un stock suficiente para proveer las condiciones necesarias para practicar una angioplastia coronaria de manera segura y adecuada, pero sin ninguna duda, con limitaciones serias de obtención de medicamentos, de obtención de la prótesis más adecuada para cada paciente, de que la prótesis sea medicada o no, es realmente muy difícil ahora en Venezuela hacer una medicina de primer mundo.
-Ahora, ¿un pre-infarto o un infarto, como usted lo quiera llamar, es más serio en un joven que en un adulto? ¿El joven puede morir y el adulto no? Con esto me refiero al adulto mayor.
-Eso no es una respuesta que es directa, porque en realidad hay alguna ventana, siempre los adultos jóvenes tienen algunas fortalezas generales, que les permite sobrevivir mejor al adulto mayor.
-¿El alcohol es malo, por principio?
-La hipertensión arterial es un factor de riesgo muy importante; el 40% de la población, quizás el 47% de la población mundial sufre de hipertensión arterial, y los años acumulados de cifras arteriales anormales, conducen finalmente a desarrollar enfermedades arterioescleróticas, enfermedades coronarias o infartos. La diabetes mellitus es un factor de riesgo o la resistencia a la insulina, o la intolerancia a carbohidratos como grupo metabólico, también es un factor de riesgo, y un químico muy importante para producir enfermedades coronarias.
-¿Cuándo el diabético está amenazado de un infarto?
-El diabético está amenazado de un infarto, si no controla su enfermedad. Los diabéticos tienen que controlar muy bien sus cifras de glicemia, y generalmente ellos tienen asociados trastornos de los lípidos, como son el colesterol, -bueno y malo- y los triglicéridos y tienen que cuidar mucho esas cifras.
-Doctor, como médico y como venezolano, ¿qué le preocupa en este momento de su país y qué opina usted de los médicos que se van o que se han ido, que se han ido bastantes?
-Claro, me preocupa mucho que nosotros en este momento tenemos literalmente un país desmantelado en el sentido de su capacidad de atención médica y sanitaria. Nosotros en la Sociedad Venezolana de Cardiología acabamos de hacer una encuesta para saber qué capacidad instalada tenemos en este momento, de atender un infarto en los hospitales más relevantes del país, y encontramos, por ejemplo, que solamente en el 30% de los hospitales, nosotros tenemos aspirinas. Solamente en el 15% de los hospitales en este país nosotros podríamos hacer una angioplastia, y la deberíamos estar haciendo en el 100%, o al menos en más del 80%. Lo hacemos solamente en el 15%. Del coctel de anticoagulantes que deberíamos usar en el contexto de un infarto, que son cuatro drogas, solamente disponemos las cuatro drogas en el 2% de los hospitales. Y esto hace que los médicos sientan que no están en capacidad de prestar la atención médica que corresponde a un paciente, y que se sientan incapacitados de ser lo que son: Gente que genera salud. Y por eso buscan posibilidades de crecer profesionalmente, y atender o hacer la medicina que se merecen en otros lados.
-¿Usted no ha pensado irse todavía?
-Por ahora no lo he pensado irme, quiero quedarme peleando todavía un rato más, en este país.
-¿“Por ahora”?
-“Por ahora”, no es una buena expresión, por cierto.