Quinto Día Online | ¿Por qué Venezuela tiene el riesgo país más alto del mundo?

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¿Por qué Venezuela tiene el riesgo país más alto del mundo?

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18 diciembre, 2014 | 9:27 pm

La percepción negativa ganó terreno el pasado 3 de septiembre, cuando Nicolás Maduro le quitó a Rafael Ramírez el cargo de vicepresidente del área económica

En las últimas dos semanas el mercado ha castigado con furia a Venezuela. Los inversionistas venden apresuradamente los bonos de la Nación y el título marcador, el Global 27, se ha cotizado en niveles no vistos desde 1998, año en que la crisis asiática hundió el precio del petróleo por debajo de los 10 dólares.

El resultado del vertiginoso descenso de los títulos, ocasionado por el riesgo que los inversionistas observan en la marcha de la economía venezolana y los problemas que puede tener la administración de Nicolás Maduro para cancelar los intereses y vencimientos de bonos en 2015, es que a la República se le hace sumamente costoso obtener financiamiento.

Al cierre del 12 de diciembre Venezuela tenía el riesgo país más elevado del mundo y si la República emite bonos en el exterior para obtener financiamiento tendría que cancelar una tasa de interés de 27 puntos porcentuales por encima de lo que paga Estados Unidos, que es la Nación que se financia al menor costo.

Siguen a Venezuela, Ucrania, que tendría que cancelar 17,7 puntos porcentuales y muy lejos están países como Colombia que cancela 2,3 puntos y Perú 2,1 puntos.

El domingo pasado el Presidente de la República, Nicolás Maduro, explicó que desde su punto de vista este alto costo para obtener financiamiento obedece a una conspiración. “A Venezuela le están colocando el peor riesgo-país de este mundo, peor de países que están en guerra o que sufren esta pandemia del ébola (…) por vías de campaña política, del lobby interesado, de la conspiración permanente casi nos están haciendo un bloqueo financiero internacional. Hoy Venezuela tiene un bloqueo financiero en el mundo capitalista internacional”.

Operadores de deuda consideran que no hay tal conspiración, sino una mezcla de factores. Para los fondos que compran deuda venezolana es inquietante el desplome de los precios del petróleo porque consideran que la caída en el ingreso de divisas aumenta los problemas del Gobierno para cancelar los vencimientos de bonos e intereses previstos para 2015 que se ubican en torno a 10 mil millones de dólares.

El despegue

El riesgo país se ubicó en niveles elevados durante las protestas de principios de año, pero una vez la agitación en las calles perdió intensidad y Rafael Ramírez, para ese entonces Vicepresidente del Área Económica, le aseguró al mercado que vendría un conjunto de reformas para corregir desequilibrios, el riesgo país cayó hasta 8,8 puntos en junio.

Pero al no concretarse la unificación cambiaria, que habría acabado con la venta de dólares a un precio artificialmente bajo que se traduce en pérdida de reservas; la centralización de los activos en divisas en el Banco Central, con lo que se le habría mostrado a los inversionistas mayor capacidad de pago, así como medidas para aumentar los ingresos y acabar con el financiamiento de Pdvsa a través del BCV, la visión de riesgo regresó.

La percepción negativa ganó terreno el pasado 3 de septiembre, cuando Nicolás Maduro le quitó a Rafael Ramírez el cargo de vicepresidente del área económica, algo que fue interpretado como la señal de que definitivamente las reformas serían engavetadas.

“Al no concretarse las medidas el mercado comenzó a ver con mayor preocupación a Venezuela y aún el sucesor de Rafael Ramírez, Rodolfo Marco Torres, no ha anunciado un plan para enfrentar la coyuntura”, dice un operador de deuda.

Las calificadoras

En el mercado también influye de manera importante la visión de las grandes calificadoras de riesgo, que advierten a los inversionistas sobre el grado de seguridad que puede haber al comprar bonos venezolanos.

El 16 de septiembre la agencia de calificación financiera estadounidense Standard & Poor’s rebajó un escalón la nota de la deuda soberana de Venezuela, a CCC+ ante el “deterioro económico” del país, y advirtió sobre el “riesgo de default de pago en los dos próximos años”.

“La recesión económica, elevada inflación y las crecientes presiones de liquidez continuarán erosionando la capacidad del Gobierno para pagar sus obligaciones con el exterior durante los dos próximos años”, estimó S&P, precisando que la nota CCC+ corresponde a “emisores de deuda (que) tienen al menos una posibilidad en dos de declarar default en los dos próximos años”.

La semana pasada Nicolás Maduro manifestó que como parte de la conspiración contra la Nación las calificadoras le asignan a Venezuela un riesgo mayor al de países “que no tienen el tamaño del PIB venezolano, de nuestra economía, que no tienen la mayor reserva petrolera del mundo, que no son solventes en los pagos internacionales como somos en Venezuela, este año pagamos 12 mil millones de dólares en deuda externa que se vencía”.

Pero al contrario de lo que podría pensarse la percepción negativa sobre Venezuela no se limita a calificadoras estadounidenses o europeas, en China también hay preocupación.

Dagong Global Credit, la principal calificadora del gigante asiático fundada con el acuerdo conjunto del Banco del Pueblo y la Comisión de Comercio y Economía del Estado, observa un elevado riesgo en el corto y mediano plazo, de hecho, el pasado primero de julio degradó la calificación de Venezuela desde BB+ a BB-.

El reporte de Dagong señala que graves desequilibrios macroeconómicos arrastrarán a Venezuela a la recesión en el corto plazo y exacerbarán el malestar social.

Explica que un elevado déficit fiscal, insuficiencia de reservas internacionales y presiones para una significativa devaluación de la moneda contribuyen a una evidente tendencia de disminución en la solvencia del Gobierno, tanto en moneda local como extranjera.

Añade que la ineficacia que muestra el Gobierno para lidiar con el desequilibrio estructural de la economía y el deterioro de la seguridad social, tienen como consecuencia un creciente descontento y por tanto aumenta el riesgo de inestabilidad política.

Deuda creciente

Entre el tercer trimestre de 2008 y el tercer trimestre de 2013 (última cifra suministrada por el Banco Central de Venezuela) la deuda en dólares del Gobierno experimentó un salto de 105% desde 50 mil 715 millones de dólares hasta 104 mil 262 millones.

Este incremento ha comenzado a pesar en las cuentas públicas y el pago de capital e intereses realizado por la República en los primeros tres trimestres de este año equivale a 18,8% del ingreso obtenido por las exportaciones petroleras que aportan 96% de las divisas que recibe el país.

Hasta ahora el Gobierno no ha anunciado cómo enfrentará el impacto de la caída de los precios del petróleo que, de no haber un rebote del barril, se traducirá en que en 2015 el ingreso de dólares del país se reducirá en torno a 20 mil millones.

Analistas indican que sin el anuncio de un plan integral será muy difícil que el mercado disminuya su percepción de riesgo, algo esencial para obtener financiamiento y lograr cubrir parte del déficit de dólares.

Víctor Salmerón