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Pagos de deuda impactan las finanzas del país
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22 octubre, 2015 | 11:00 pm
El Presidente Nicolás Maduro admitió que en los últimos 14 meses la Nación ha cancelado 25 mil millones de dólares por vencimientos de deuda, y afirmó que prepara una estrategia para enfrentar los compromisos pendientes para 2016-2018
A partir de 2004 Venezuela saboreó el boom petrolero más largo de la historia, tan sólo el bache de 2009-2010 marca una pausa, y la población disfrutó de una constante expansión del consumo soportada en importaciones, mientras que la administración de Hugo Chávez estatizó empresas y financió planes de gasto que al igual que en el pasado necesitaron de un importante incremento de la deuda externa.
Las estadísticas del Banco Central de Venezuela registran que entre el tercer trimestre de 2004 y el tercer trimestre de 2014 la deuda en dólares se cuadruplicó y aumentó desde 27 mil 053 millones hasta 112 mil 641 millones.
Mientras el precio del petróleo, que aporta 96 de cada 100 dólares que ingresan al país, se mantuvo sobre los 100 dólares no hubo inconvenientes para pagar los vencimientos de capital e intereses generados por la deuda, pero tras el declive del oro negro la situación es complicada.
En los próximos dos meses la República, incluyendo a PDVSA, debe cancelar 5 mil 100 millones de dólares, y el próximo año otros 10 mil 400 millones para un total de 15 mil 500 millones en momentos en que el país sufre escasez por el recorte de importaciones y la industria paraliza plantas por la falta de materia prima.
El nivel de las reservas internacionales, es decir, los recursos que permiten pagar deuda e importaciones no se encuentran en niveles adecuados. Al cierre del 19 de octubre las reservas se ubicaron en 15 mil 373 millones de dólares, la magnitud más baja desde mayo de 2003 de acuerdo con el reporte de Latinvest.
Otro elemento a tomar en cuenta es que la mayor parte de las reservas internacionales corresponde a barras de oro, y en dólares en efectivo hay menos de 4 mil millones de dólares, un monto escuálido para las necesidades actuales.
Normalmente para pagar los bonos que se vencen los países emiten nuevos títulos, pero la percepción de riesgo que tienen los inversionistas implica que Venezuela tendría que cancelar una tasa de interés exorbitante.
De financiarse vendiéndole bonos a los fondos de inversión en el exterior, Venezuela asumiría una tasa de interés de 27 puntos porcentuales por encima de lo que paga Estados Unidos, la Nación que se financia al menor costo, mientras que en promedio el resto de los países de América Latina cancela 4 puntos.
Preparo anuncios
Esta semana el Presidente de la República, Nicolás Maduro, dejó en claro el impacto que tiene la deuda en las cuentas públicas, y señaló que prepara una estrategia para enfrentar los vencimientos de los próximos dos años.
“Tenemos un acoso y un bloqueo internacional. Los organismos internacionales no permiten que le presten dinero a Venezuela nos colocan riesgo país pero que países que están en guerra, para que no accedamos al crédito internacional, es un bloqueo”, dijo Nicolás Maduro.
“¿Qué hace un país normalmente? Si te baja el ingreso en divisas sales y buscas una platica y la tienes allí para invertir en lo que necesitas hasta que te recuperas. Pero además nos ha tocado pagar deuda y hemos pagado al pelo. Les puedo decir y me duele decirlo, ya es un tema que vamos a conversar, Venezuela ha pagado este año más de 13 mil millones de dólares en deuda, compromisos internacionales, capital e intereses y el año pasado casi 13 mil. En el transcurso de 14 meses hemos pagado más de 25 mil millones de dólares haciendo de tripas corazón”, agregó el Presidente.
“Sobre ese tema voy a hacer anuncios de lo que va a ser la política de financiamiento y manejo de deuda 2016-2018. Se aceptan propuestas. Una guerra internacional financiera contra Venezuela”, dijo Nicolás Maduro.
De acuerdo con Barclays Capital en el cuarto trimestre de este año el país enfrentará un déficit en divisas de 10 mil millones de dólares. Para cubrirlo contaría con las reservas líquidas y algunos activos que en conjunto suman alrededor de 15 mil millones de dólares.
Barclays señala que tomando en cuenta estos activos y una eventual venta de barras de oro, Venezuela estará en condiciones de pagar sus compromisos de deuda externa al menos hasta el primer trimestre de 2016.
El castigo
Analistas explican que el mercado castiga a Venezuela con un elevado riesgo país por la ausencia de un plan creíble para enfrentar el desequilibrio generado por el descenso de los precios del petróleo, y corregir una brecha entre ingresos y gastos en las cuentas públicas que supera 10% del PIB.
Básicamente, explican que al no concretarse la unificación cambiaria, que habría acabado con la venta de dólares a un precio artificialmente bajo que se traduce en pérdida de reservas; la centralización de los activos en divisas en el Banco Central, con lo que se le habría mostrado a los inversionistas mayor capacidad de pago, así como medidas para aumentar los ingresos y acabar con el financiamiento de PDVSA a través del BCV, la visión de riesgo es muy elevada.
A lo anterior se añade la decisión del Banco Central de Venezuela de ocultar las estadísticas de inflación, PIB, balanza de pagos y otra serie de indicadores con los que la percepción en el mercado es que la situación es tan negativa que el Gobierno prefiere no mostrar cifras.
Otra vez
Amanecer endeudada y con pocos ahorros tras un colosal boom petrolero no es nuevo para Venezuela. Entre mediados de los años 70 y hasta comienzos de la década de los ‘80 el precio del barril se disparó como nunca antes, y el río de petrodólares que ingresó a las arcas públicas pavimentó la vía para planes de gasto de tal magnitud que la fortuna quedó pequeña y los gobiernos de Carlos Andrés Pérez y Luis Herrera Campíns optaron por endeudarse velozmente.
Sorpresivamente el precio del petróleo perdió altura en 1982, la banca internacional cerró el grifo del financiamiento y en febrero de 1983 el país cayó en una crisis que disparó la pobreza y sembró la semilla de la inestabilidad política que estallaría en 1989 y 1992.
Arturo Uslar Pietri, en un artículo dedicado al tema, resumía que “Venezuela es un caso extremo, un pequeño país que recibe un desmedido flujo de dólares provenientes de la actividad petrolera y no solamente los gasta, sino que incurre en la locura de endeudarse”.
Víctor Salmerón
@vsalmeron