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Metro de Caracas: colapso sin boletos

AUTOR
Oswin J. Barrios
oswiin19@gmail.com
@oswinjoses

1 junio, 2018 | 2:09 pm

Desde el mes de mayo el Metro de Caracas dejó de vender boletos por taquilla, una de las razones por las cuales se tomó la decisión es porque la empresa no tiene recursos para poder adquirirlos de la firma francesa Frameca, compañía con la cual se habrían roto relaciones.

En diciembre de 2017 cada vez eran más frecuentes los letreros pegados con teipe en las vidrieras de las taquillas en cada estación, “lea bien, cerrado. No hay boletos multiabono”. La escasez había permeado a otra empresa del Estado, llegó el momento del Metro de Caracas, compañía que en años anteriores era superada sólo por Pdvsa en cuanto a organización y calidad de servicio.

La situación se remonta a finales de 2016, cuando Gerardo Quintero, expresidente del Metro de Caracas, anunció a través de su cuenta de Twitter que el boleto multiabono sería vendido a uno por usuario. El racionamiento se hizo mientras se pensaba en un incremento de la tarifa en toda la boletería.

En efecto ese mismo año Ricardo Molina, exministro de Transporte y Obras Públicas informó que el incremento del pasaje se efectuaría luego de una consulta a los usuarios del medio de transporte, a fin de establecer cuánto estarían dispuestos a pagar por el ticket. Sin embargo, esta encuesta nunca se realizó.

Según El vicepresidente de la ONG Familia Metro, Alberto Vivas, el costo de los boletos “debería estar al menos equiparado con el precio de un pasaje de transporte superficial. Anteriormente el cobro del ticket se hacía de una forma irregular, se pagaba cuatro bolívares, cosa que no alcanzaba ni siquiera para cubrir el costo de los boletos”.

Vivas explica que estos tickets eran importados desde Francia porque aún se conserva el equipamiento del cobro del pasaje francés, “es decir, viene siendo el original de acuerdo a los equipos que fueron adquiridos y la empresa no tiene actualmente recursos para obtener estos boletos, por lo tanto esa es una de las razones por las que no se está cobrando el pasaje, aparte de haber roto relaciones con Frameca, empresa que suministraba el equipamiento y los boletos”.

De acuerdo con Alberto Vivas, otra de las razones por las cuales se deshabilitaron los torniquetes en todas las estaciones es por la falta de personal para atender en las casillas. “Los empleados se han ido, renuncian, o simplemente han abandonado su puesto de trabajo debido a que los salarios no cubren las expectativas que demandan. Por último, se contempla la posibilidad de que tampoco tengan como solventar la reposición de tarjetas, que tienen hasta 40 viajes en su boletería porque no hay como sustituirlas o reutilizarlas”.

Respecto a la diáspora laboral Vivas refirió que en diciembre más de 200 empleados salieron de permiso, “la mayoría de ellos operarios de las llamadas áreas críticas como manejo de trenes y control de tráfico. Ninguno de ellos regresó en enero, la mayoría por planes de emigración a razón de los precarios sueldos y las malas condiciones de trabajo, razones por las cuales en marzo los retiros continuaron”.

Asegura que los salarios no cubren las expectativas de los trabajadores como en oportunidades anteriores. “El Metro era después de Pdvsa la empresa que mejor pagaba a sus trabajadores, cuando hoy en día es todo lo contrario, los sueldos son de lo peor, no hay reconocimiento ni incentivos para los trabajadores, por lo eso toman la determinación de abandonar sus puestos de trabajo, incluso perdiendo las prestaciones sociales, no les importa”.

Informó que siempre han criticado el tema del precio del pasaje porque consideran que por su alto consumo de energía, viene a ser costoso para el Estado, y por ende “no debería de ser gratuito”. “En todas partes del mundo el Metro es subsidiado por el Estado, más no pagado completamente, pero Venezuela es el único caso donde se asume la totalidad del costo, el cual es extremadamente elevado tener que pagarlo todo en este sistema de transporte”.

En ese sentido, cree que debe hacerse como en el resto de los países del mundo, donde los usuarios pagan la mitad del valor del costo, y la otra mitad el Estado.

Sobre las fallas que presentan los trenes habitualmente expresó que se debe a la falta de inversión y de mantenimiento. “Esto corresponde a la escasa inversión que ha tenido la empresa, y ella no se escapa de los problemas del país en lo que se refiere a la obtención de divisas. Es una empresa del estado y tiene muchos problemas para la obtención de recursos económicos porque todos los repuesto de sus equipos y mantenimiento son importados”.

Alberto Rivas reveló que se maneja una cifra entre 9 y 12 trenes que están paralizados, ya sea por falta de mantenimiento o de repuestos. Agregó que de los 48 trenes que tiene el Metro, solo 23 están en funcionamiento, “afectando la operación del sistema que requiere un mínimo de 33 trenes para prestar un servicio comercial a cabalidad”.

Las garras de Odebrecht

En cuanto a la línea 5 del Metro de Caracas, anunciada hace más de 10 años dijo que la construcción está paralizada totalmente, en enero el presidente (Nicolás Maduro) informó que se iban a retomar las construcciones de todo lo que dejo pendiente Odebrecht, incluyendo la construcción del ferrocarril y de la línea Guarenas-Guatire-Caracas. Todo eso está paralizado por las situaciones financieras que está teniendo la empresa y el Metro”. Señala que en más de cinco oportunidades se ha detenido la obra y ni siquiera se ha podido ver un 25% de avance. Dice que solo se divisan las vigas que se detallan en Guarenas, “pero más nada, ni los túneles, ni los patios que se ubicarán en el terminal de pasajeros de oriente”.

Ese también es el caso del cable tren de Petare que está suspendido por los mismo problemas que tiene la constructora Odebrecht, pues eran ellos quienes tenían la responsabilidad de la obra, tanto de los metros, como de los ferrocarriles en el país, “uno puede estimar que se perdió esa inversión y que habrá que retomarla con créditos adicionales, se puedan terminar, el problema está en que la empresa Odebrecht es la que tiene el proyecto, hay que retomarlo, y no se sabe si lo entreguen por la deuda que tiene el Metro de Caracas con la empresa.

Familia Metro es una ONG compuesta por ejecutivos y trabajadores despedidos de la C.A. Metro de Caracas en el año 2003 luego de los sucesos del Paro Petrolero, cuya misión se fundamenta en el rescate de la identidad e institucionalidad originaria de la empresa y la preservación y mejoramiento continuo de la calidad y seguridad del servicio prestado a la ciudadanía.

La organización viene desarrollando su trabajo bajo el esquema de contraloría social al sistema de transporte Metro, una actuación ceñida a la Constitución. Su vicepresidente, Alberto Vivas indica que durante 12 años no solo han señalado los problemas que afectan la prestación del servicio de transporte subterráneo, sino que también han aportado ideas y propuestas de soluciones, pero que a su juicio no son tomadas en cuenta.

“Han caído en el estéril campo de la indiferencia oficial, lo que garantiza la continuidad de la baja calidad de prestación del servicio comercial. El crecimiento de la demanda de pasajeros, y el abismal atraso en las construcciones son las causas del abarrotamiento de usuarios en las estaciones, lo que trae molestias y estrés colectivo”.

Proponen que el Metro de Caracas debe de tomar la formación del personal como elemento primordial en su reestructuración, “que sea la columna vertebral de todo el funcionamiento de la compañía. También es necesario retomar el tema de las ampliaciones que necesita la empresa, pues debe de tener un comportamiento similar al de la ciudad, si esta crece, la compañía debería de crecer para ofrecer mayores beneficios a la colectividad”.

Vivas anhela que la empresa vuelva a ser “la gran solución para Caracas”, como en principio fue el eslogan del Metro para la ciudad.