Quinto Día Online | Las estudiadas actitudes de dos caudillos

La Anécdota

Las estudiadas actitudes de dos caudillos

AUTOR
Quinto Día
Redactor.1@quintodia.net

27 abril, 2018 | 12:00 am

Gómez, en el curso de los años, luego de 1899, fue preparándose para ejercer el poder, tan pronto probablemente como el Presidente Cipriano Castro lo designa jefe expedicionario de su régimen, y comienza él a pasearse triunfalmente por todo el país.

Los episodios aquí enumerados lo van a confirmar en buena parte, pues vemos cómo inicialmente, su secretario en campaña, y tío además del futuro dictador, va a ir moldeándolo en tal sentido, al introducirlo en las sabias lecturas de El Príncipe, de Nicolás Maquiavelo, primeros ejercicios útiles que recibe, que con los triunfos militares irán acicateando su personalidad. Hombre paciente en extremo, Gómez sacará a relucir cuando sea Presidente, este y otros atributos del que carecían los caudillos tradicionales –incluido su jefe don Cipriano. Así, utilizaba fórmulas certeras para distanciarlos, y en sentido contrario, lograba atemperar las rencillas y acercar entre sí a sus amigos —cuando convenía al interés suyo—. Los diálogos continúan inmediatamente con su obligada defensa de lo nacional —que es en fin de cuentas como defender lo suyo propio—. Incluye la simulación de su muerte su fingida enfermedad, y un veloz e imaginario viaje por el viejo Continente —con el que evitaba los ineludibles consejos de la familia—.