Quinto Día Online | Joyería erótica
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Joyería erótica
AUTOR
Sayaireth Castillo
sayaireth@gmail.com
7 marzo, 2018 | 3:27 pm
Ya sea con fines estéticos o por tradición, el sexo siempre ha sido la razón principal de la joyería íntima a lo largo de los siglos. Los miembros de la tribu dayak, en la isla de Borneo, fueron probablemente los primeros en adornar sus penes con piezas de hueso talladas que atravesaban el glande del pene. Hoy en día se conocen como apadravya (piercing vertical) y ampallang (piercing horizontal).
Hasta finales del siglo XX, los piercings genitales prácticamente no existían en occidente. Al igual que los tatuajes, se fueron conociendo poco a poco gracias a los informes etnográficos de los exploradores del siglo XIX, como Anton Willem Nieuwenhuis. El explorador alemán recorrió el centro de la isla de Borneo en la década de 1890 e informó sobre sus descubrimientos en una publicación de 1900, llamada Borneo Central: Viajes de Pontianak hasta Samarinda. En este texto, Nieuwenhuis describe sus expediciones y relata los procedimientos de la perforación genital.
Elayne Angel, la autora de La Biblia del piercing (2001), explica que en esta era los marineros que regresaban tatuados y perforados a Europa inspiraban a los soldados, a los mineros e incluso a las clases altas conservadoras de la época victoriana. Esto desató una corta moda de pezones perforados al final del siglo XIX. Esta es la historia de la decoración sexual.
Es por esto que, en cuanto a ornato genital, la mayoría de los textos o búsquedas de internet se limitan a los piercings, además de los tatuajes. Pero la colocación de estos artilugios, ahora en novedosos y hasta vistosos modelos, es muy invasiva por la perforación y sus complicaciones por las estructuras anatómicas, en las cuales incide y en el riesgo de infecciones y, luego, de ruptura de tejidos.
De la joyería que ahora se diseña para los genitales, pene y vulva, no es permanente ni requiere de métodos invasivos. Se colocan, se adosan y se ajustan sobre los órganos genitales. Les rodean y se pueden usan elementos metálicos, como cadenas, argollas, medallas y hasta otros elementos como perlas auténticas o réplicas, dijes, cristales -o imitación de los mismos- piedras preciosas y/o semipreciosas. Una ventaja sobre las joyas genitales tiene que ver con el hecho de que el diseño puede cubrir varias partes del cuerpo. Además de los genitales, puede involucrar el ano y la región anal. Se pueden agregar las mamas y los pezones. Pueden circunscribirse solo a los órganos genitales, o pueden pender desde la cintura y/o la cadera y caer suavemente en los genitales o ajustarse a ellos.
Es una manera de vestir los genitales, manteniendo su desnudez. Es una manera de exaltarlos y embellecerlos con accesorios exóticos, hasta hechos a medida, para lucir mejor y lograr esa seducción y mantener el interés en la sexualidad y la pareja.
Algo más sobre los piercing genitales
-A diferencia de los piercings, estas joyas eróticas pueden ser confeccionadas en metales preciosos y hasta novedosos pero vistosos, como el acero.
-La variedad de modelos es infinita. Incluso el orfebre puede confeccionar las que usted mismo diseñe.
-Tienen un uso específico y pueden mantenerse con cuidados sencillos.
-En caso de cambios en sus dimensiones corporales, pueden ser modificadas.
-No son de uso permanente.
-Es lo único que puede quedar sobre su cuerpo luego de un striptease íntimo con su pareja.
-Puede resultar muy erótico y estimulador querer quitarle la joya a su pareja.
-Se pueden dejar puestas durante todo el encuentro sexual, si así lo desea y si el mismo diseño lo permite.
Información del Dr. Gerardo Giménez Ramírez
Médico Sexólogo del Servicio de Urología, Hospital Universitario de Caracas