Quinto Día Online | Intercambio erótico
Sin categoría
Intercambio erótico
AUTOR
Quinto día Old
webquintodia@gmail.com
23 julio, 2015 | 4:30 pm
Conocido como Swinging, es considerado por quienes lo practican como estilo de vida de intercambio de pareja o, simplemente, lifestyle, y es practicado en todo el mundo por parejas heterosexuales
Incluyendo un amplio rango de actividades sexuales entre parejas heterosexuales al intercambiarse entre los miembros de las mismas, ya sea en un mismo local privado o en un inmueble articular, el swinging se dio a conocer desde 1975 en Europa, aunque hay indicios de su existencia desde la época victoriana.
En general, parejas establecidas -en matrimonio o en concubinato- que coinciden en sus necesidades, tanto físicas como emocionales, pueden reunirse para llevar a cabo el intercambio. No hay cabida para los solteros en la mayoría de los casos.
Las prácticas sexuales swinger comprenden: Ser vistos por alguien más mientras se tiene contacto sexual con la pareja, ver a tu pareja en contacto sexual con otra persona, ver a otra pareja en plena actividad sexual, participar en contacto sexual directo con una pareja en su intercambio sexual a modo de trio (soft swing) o penetrar o ser penetrada por otra persona (full swap).
Estudiosos de la conducta humana han descrito que somos fieles por vocación e infieles por naturaleza, y nuestra sociocultura hace hincapié en la institución de la pareja como base o punto de partida para la perpetuación de la sociedad. Muchos swingers son motivados por la ruptura de estas restricciones o imposiciones sociales, y hasta familiares que nos son inculcadas desde temprana edad. Revela como hombres y mujeres han aprendido a disociar sexo de afecto, como se acepta la variación sexual sin cambios en los sentimientos ni en el compromiso como un modo de salvar el matrimonio. También se busca aumentar la autoestima sexual al sentirse atractivos y seductores para otras personas, como establecer una especie de paréntesis en el seno de la pareja, saber explorar los propios impulsos sexuales. Para quienes han tenido siempre curiosidad por contacto con personas de su mismo sexo, es una autorización a experimentarlo. En otras ocasiones, como generar más interés hacia sí de su pareja, lo que se contrapone a otra motivación al swinging como lo es demostrar el poder que se tiene ante los celos en pareja. Hay quienes quieren superar su timidez sexual, ampliar su experiencia sexual, y hasta probar si la disfunción sexual de uno de los miembros de la pareja puede ser resuelta por estas prácticas. Otros, buscan ampliar su círculo y vida social.
Los swingers se han organizado y, en su estilo de vida hay reglas que seguir. La palabra “No” significa “no” y no es un rechazo, conocerse puede incluir toques leves en áreas no sexuales del cuerpo, aceptarlas representa continuar la interacción, es obligatorio el uso del preservativo además de la práctica de la higiene personal, el respeto, la discreción y no se permiten drogas de abuso. Luego del encuentro swinger, puede haber contacto hasta dos o tres veces con esa misma persona pero no se pueden establecer relaciones fijas, pues la motivación para el intercambio sexual debe ser meramente lo sexual y no crear relaciones duraderas ni involucrar afecto ni compromiso. En sí, una revolución sexual actual.
Ver, dejarse ver, sentir
y compartir más allá de dos
–Los swingers han sido estudiados demográficamente y son personas de edad entre los 30 y 45 años, de clase media, con nivel medio de educación, profesionales predominantemente, buscan estas actividades sexuales para escapar de las restricciones sociales, tienen buenas relaciones familiares y de amistad, y se preocupan por las infecciones de transmisión sexual.
–En Canadá, se estima que el 9,5% de las parejas heterosexuales son swingers.
–En Europa existen más de 600 clubes swingers, y en Estados Unidos cerca de 400.
–Los clubes son internos (On premise) si tienen lugares para las prácticas sexuales, y externos (Off premise) si no los poseen pero cerca del mismo hay sitios donde llevarlas a cabo.
–Los clubes pueden tener barra y pista de baile, otros se presentan a modo de spa, y algunos tienen sectores para la práctica del nudismo.
–En Europa se realizan reuniones y hasta convenciones, especialmente durante el verano.
–Muchos swingers buscan intensificar la sexualidad en pareja al poder variar de pareja sexual, y hacerlo de manera manifiesta sin la ansiedad de la clandestinidad.
–Internet y las redes sociales han permitido una mejor identificación, y organización de los swingers.
–Ser swinger representa ser maduro psicológica y socialmente al estar involucrados emociones y pertenencia de pareja, además del proceso intrapersonal e interpersonal de lo que representa su práctica. Así, se sopesan adecuadamente beneficios y consecuencias (si llegan a producirse).
–Aunque es una alternativa de variabilidad sexual, se debe ser asertivo y muy auténtico en lo que se desea para sí misma, y para su vida en pareja.
–Asesórese con especialistas en el área de la sexología, si presenta dudas al respecto.
Dr. Gerardo Giménez Ramírez
Médico Sexólogo del Servicio de Urología, Hospital Universitario de Caracas
http://tublogsexologo.blogspot.com
Twitter: @medsex
Facebook: Gerardo Giménez-Ramírez