Quinto Día Online | El reto de Delcy y Jorge Rodríguez
Ultrasecretos
El reto de Delcy y Jorge Rodríguez
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15 septiembre, 2017 | 12:00 am
La oposición exige liberación de presos políticos, reconocimiento de la Asamblea Nacional y revocatoria de las inhabilitaciones
Maduro confía en la capacidad de los hermanos Rodríguez y la oposición enfrenta oposiciones
“Yo apuesto al diálogo sincero”, dice Gerardo Blyde
¿Habrá bachata o habrá merengue?
L.J. Hernández
Un nuevo espectáculo dentro de esta rara forma de hacer política, se ha montado en Santo Domingo.
Otro país, los mismos actores, pero ningún acuerdo. Ese es el panorama.
Jorge Rodríguez y su hermana viajaron a República Dominicana, y desde la capital anunciaban el éxito de las negociaciones con tanta seguridad, que provocaba creerles. El presidente Maduro ha dicho que confía en la capacidad de los hermanos Rodríguez para concretar el diálogo que conduzca a la pacificación y hasta los adversarios reconocen que todo es posible.
A esa misma hora en el estado Lara, el vicepresidente, Tareck El Aissami adornaba la presentación de la candidata Carmen Meléndez, con un mensaje, no precisamente de amor hacia los jefes de la oposición. Desde Caracas, mientras Julio Borges y el indescifrable Timoteo, entre otros, llegaban a Santo Domingo, los dirigentes del partido Primero Justicia y Henry Ramos Allup, negaban los anuncios de Rodríguez sobre el acuerdo.
El propio Borges advertía antes de sentarse, que no era posible una negociación si el gobierno no soltaba a los presos políticos y reconocía a la Asamblea Nacional.
Exigía, además, la revocatoria de las inhabilitaciones. La oposición ha denunciado que más de 30 alcaldes y varios dirigentes están fuera del juego electoral si decidieran aspirar a un cargo, o seguir en el que tenían antes de la sanción judicial.
El gobierno no se dio por enterado del pliego de la oposición.
Olvídense de la rehabilitación de los alcaldes, o de la liberación de presos políticos.
Un dirigente comentó que, en todo caso, quedarían en libertad algunos de los estudiantes y presos que presentan un cuadro delicado de salud, como Alfredo Ramos.
Se habló -no con seguridad- del caso de Gilber Caro.
Los de la Asamblea también podrían negociarse.
La dirigencia de la oposición tiene una frase. “Todo o nada”.
Los radicales de Primero Justicia y los radicales del chavismo, como Cabello, ni siquiera aceptan sentarse.
Aquí lo que está en juego son dos proyectos. Hay margen para la convivencia. Esa es la tesis de los duros.
La gran pregunta
¿Hay en la oposición y en el gobierno la voluntad de concretar los acuerdos? ¿O es una operación desgaste montada por los estrategas del gobierno, para debilitar a la oposición?
Hace cuatro días oí en un programa radial con Román Lozinski, a un experto en la solución de conflictos.
Él advertía que en estas propuestas de diálogo, era la oposición la que tenía menos alternativas y el gobierno las tenía todas. Y explicaba cómo una mayoría opositora no sentía atracción por estas negociaciones.
En otro lado de la oposición, dirigentes como Eduardo Fernández, apostaban a un diálogo sin condiciones y no por conveniencia.
Fernández llamaba a la sensatez del propio Presidente de la República y de los opositores.
“Solo un gran acuerdo nacional podría sacarnos de esta gran crisis”, agregaba el exsecretario general de Copei.
“Si el liderazgo nacional no asume la responsabilidad de entenderse, nos espera un desastre”, concluía Fernández.
No sólo una crisis política. Hay una gran crisis económica.
José Guerra intervino para alertar sobre la canasta de monedas, propuesta por el presidente Maduro.
Guerra alertaba sobre cómo el dólar es la moneda que domina el negocio internacional.
Mientras con la divisa americana se negocia el 38 por ciento y un poco menos con euros, la rupia no registra ni siquiera el cinco por ciento.
El economista dice que en el caso venezolano, la solución es ponerle ceros al billete de cien, para que tenga un valor de cien mil.
El caso del efectivo estará cada día más grave, sencillamente porque los bancos no tienen billetes, y no los tienen, precisamente porque el Banco Central tampoco tiene suficiente. Y esto ocurre porque la impresión del billete de cien es más costosa que su valor.
La situación no es fácil.
Los técnicos del gobierno no la entienden, o no la quieren entender.
Al final, la crisis política no vislumbra una inmediata solución. La presencia de Zapatero no garantiza el éxito. Al final, el propio político español regresará frustrado. Otra vez ha fracasado. Se va sin oír la canción de la paz.
Deja la región sólo con bachata y merengue.
Treinta alcaldes en la mira
¿Sabía usted que hay treinta alcaldes con procesos abiertos y según Gerardo Blyde, cualquier cosa puede ocurrirles?
La lista incluye a la mayoría de los opositores.
Ellos, según Carlos Ocariz, no se explican qué quiere el gobierno con estas medidas.
Pero hay algo más. “No estamos seguros si después de las elecciones de gobernadores, nos anulan los resultados que nos favorezcan”, advirtió Blyde.
Las alcaldías, como si fuera poco, no tienen presupuesto para pagar los nuevos aumentos de salarios, anunciados por Maduro.
Hay quienes proponen reducción de personal en la mitad, pero aseguró que esto no ocurrirá en Baruta.