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El dólar paralelo gana terreno en la economía

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10 febrero, 2017 | 12:00 am

De acuerdo con Ecoanalítica, el mercado paralelo es la fuente de las divisas que cancelan un tercio de las importaciones del sector privado mientras que en 2014 esta proporción se ubicó en 17%

Víctor Salmerón

@vsalmeron

El 21 de marzo de 2013, el presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció enfáticamente que “el gobierno le va a torcer el brazo al dólar paralelo”. No obstante, el mercado donde las empresas privadas adquieren las divisas que el Banco Central no les vende al tipo de cambio oficial goza de buena salud e incluso aumenta su peso en la economía, algo que tiene consecuencias en los precios.

De acuerdo con un estudio elaborado por Ecoanalítica en 2014, a través del mercado paralelo se realizó 17% de las importaciones privadas y al cierre de 2016 esta proporción se ubicó en 34%, es decir, más de un tercio de las compras al exterior efectuadas por el sector privado.

El nuevo peso del dólar paralelo en la economía tiene lógica al observar que las divisas que recibe el sector privado han descendido drásticamente en un entorno donde el gobierno se ha convertido en un gran importador y utiliza gran cantidad de los dólares provenientes del petróleo. A esto se agrega que la cantidad de divisas disponibles ha mermado en vista de que el país está obligado a cancelar montos importantes por vencimiento de deuda, no tiene fondos de ahorro y el precio del oro negro se ha debilitado.

Como en el mercado paralelo el dólar ha experimentado un alza relevante (una ley prohíbe mencionar su cotización), las empresas que adquieren a través de esta vía las divisas para importar, han ajustado sus precios. Además, este indicador tiende a ser utilizado por buena parte de las compañías como patrón para calcular los costos de reposición, por lo que es un factor a tomar en cuenta al momento de explicar la aceleración de la inflación.

Ecoanalítica señala que al introducir la cotización del dólar en el mercado paralelo y su efecto en la economía queda claro que en la práctica los consumidores cancelan precios alineados en mayor medida con el dólar no oficial. Por ejemplo, las autoridades indican que el precio de los alimentos y las bebidas no alcohólicas principalmente debería correlacionarse con el tipo de cambio protegido de 10 bolívares por dólar, pero la realidad es otra.

A principios de 2016, gracias a que el paralelo no había iniciado la escalada, en promedio el precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas se correlacionaba con un tipo de cambio de 96,7 bolívares por dólar, pero al cierre del año los precios se relacionan con un tipo de cambio de 835,5 bolívares por dólar, algo que explica el vertiginoso incremento en el costo de la comida.

“Incluso existen rubros donde la corrección de precios ha sido más acelerada, como bebidas alcohólicas y tabaco, vestido y calzado y equipamiento del hogar, como evidencia de que el chorro de divisas oficiales se cerró para estas importaciones, cuyos precios están prácticamente alineados al mercado paralelo”, dice Ecoanalítica.

Caminos verdes

El comportamiento de los precios indica que a pesar que el gobierno utiliza una gran proporción de las divisas que provee el petróleo para importar directamente alimentos, medicinas y otra serie de productos al tipo de cambio oficial de 10 bolívares por dólar, la realidad es que estos productos no llegan al consumidor.

“La tajada de las importaciones públicas ha venido creciendo aceleradamente. En la actualidad las compras externas públicas representan 62% de las importaciones totales y, adicionalmente, cerca de 88,7% de las mismas se hacen a tasa Dipro (10 bolívares por dólar), mientras que solo 11,3% se hacen a tasa Dicom, lo que configura un tipo de cambio ponderado de las importaciones públicas: 64,9 bolívares por dólar”, dice Ecoanalítica.

Inmediatamente añade que “esto resulta sorprendente a la luz de las cifras del tipo de cambio al que se enfrenta el consumidor venezolano, lo que nos lleva a afirmar que el subsidio cambiario está ‘encapsulado’, es decir, que la gran mayoría de estas compras externas de productos a tasas preferenciales no están llegando a la economía, sino que están entrampadas en grupos de poder captadores de renta coligados al sector público”.

La ascensión

¿Cómo se explica el salto que experimentó el dólar paralelo? Si bien el gobierno argumenta que todo se debe a una conspiración y evidentemente, por tratarse de un mercado negro los marcadores son bastante opacos, existen razones económicas.

La decisión del Banco Central de financiar gasto del gobierno es una de las principales causas del incesante incremento de los bolívares que se dirigen a la compra de dólares en el mercado paralelo. Solo en el segundo semestre de 2016 el financiamiento del Banco Central a PDVSA se incrementó desde 946 mil 719 millones hasta 4,5 billones de bolívares, es decir, un aumento de 375% que impulsó la liquidez.

Al mismo tiempo, la inestabilidad política una vez que el gobierno cerró la vía del Revocatorio y se generó un conflicto de poderes entre el Parlamento y el Tribunal Supremo de Justicia, lleva a que una mayor cantidad de empresas y particulares busquen protección en el dólar.

El gobierno cree firmemente en que la solución al desequilibrio donde empresas y particulares buscan comprar dólares a una cotización muy superior a la oficial, que influye en el precio de una amplia gama de productos, está en acabar con la página web Dólar Today que difunde una tasa que se ha convertido en un marcador relevante del mercado paralelo.

Analistas señalan que mientras no exista un mercado legal y libre las empresas y los particulares adquirirán divisas a un precio distinto al oficial en un mercado negro; al menos, esto deja en claro todos los controles de cambio que se han aplicado en Venezuela y el resto del mundo.

Desde 2003 el gobierno mantiene un control de cambio que no ha logrado ningún objetivo económico, puesto que la inflación, la devaluación de la moneda y el descalabro de las reservas internacionales hablan de un gran fracaso.