Quinto Día Online | Dar a luz sin luz en Venezuela
País
Dar a luz sin luz en Venezuela
AUTOR
Oswin J. Barrios
oswiin19@gmail.com
@oswinjoses
11 mayo, 2018 | 12:00 am
“Se fue la luz cuando los doctores ya me habían abierto el vientre e iban por la parte del útero. Comenzó el ‘corre corre’ con la planta eléctrica de la clínica, que no arrancaba”, cuenta Karelys Sulbarán, una empleada bancaria de 31 años quien la mañana del 2 de enero del 2018 dio a luz en una clínica del municipio San Francisco, estado Zulia, en medio de un colapso total de energía eléctrica.
Karelys narró a BBC Mundo que durante el parto tres enfermeras alumbraron su cuerpo con las luces de sus celulares, mientras la tensión arterial de la parturienta subía a niveles de riesgo. Media hora después se restauró el servicio y los médicos pudieron finalizar la intervención.
Los apagones son la dieta diaria de los marabinos. En lo que va de año los cortes de energía eléctrica han acabado con la vida útil de los transformadores, uno de ellos, ubicado en la calle 82-C, municipio Maracaibo, colapsó. Trabajadores de Corpoelec, sugirieron a las ocho familias perjudicadas que repararan el generador con su propio dinero.
En marzo una falla eléctrica afectó a Barinas, Mérida, Portuguesa, Táchira, Trujillo y Apure dejándolos sin el servicio, que de acuerdo con los habitantes, se asemeja al racionamiento eléctrico que se vivió en 2016 debido a una temporada de sequía. En Mérida, específicamente el municipio Libertador, quedó 18 horas sin luz.
Según Isnaldo Jiménez, ingeniero electricista con más de 40 años de servicio en el país, las interrupciones eléctricas se deben a la no inversión que había que hacer en el sector.
“El complejo mayoritario de generación eléctrica ubicado en el estado Bolívar, llamado Guri, tiene una capacidad instalada para producir 18 mil Megavatios (Mw), sin embargo, para 1992 ya teníamos un déficit de tres mil (Mw). Una década después había que incorporar al sistema 10 mil (Mw), cosa que no se hizo en esos diez años, entonces llegó la crisis eléctrica en 2002 que permitió abrir los ojos y darnos cuenta que el sistema eléctrico estaba ‘al filo de la navaja’. Se tenía que haber incorporado en promedio de mil a mil 500 (Mw) por año y no se realizó”.
El especialista revela que en 2010 se hizo una inversión para cubrir la falta de energía, “pero tampoco se concretó, y solo se pudo incorporar dos mil 185 (Mw), ni siquiera el 10 o 15% de lo que se pretendía agregar, por ello la calamidad del sector a partir de este año”.
Según Jiménez, en 2014 y 2016 hubo serios problemas en el sistema, y la representación gráfica de energía que provenía del Guri “fue disminuyendo por la falta de mantenimiento, por repuestos y por la fuga de profesionales que se desincorporaron. El personal que queda ya no se da abasto para mantener el sistema adecuadamente operativo”, indicó.
Se estima que a partir del 2010 la fuga de talento fue del 40%. “Profesionales, técnicos y especialistas se fueron y empezaron a incorporar personas que no tenía la experiencia para atender un sector tan delicado”.
El ingeniero detalla que en 2014 el sistema empezó a disminuir su operatividad para suministrar la energía eléctrica que solicitaba el país. A parte de ello, considera que la planificación quedó atrás “porque no seguimos el plan de inversiones y los estados de Venezuela en los cuales se vive la situación más crítica desde siempre como: los andes, occidente y el oriente del país, ahora son más endebles”.
Hoy día, de las 52 máquinas que tiene el Guri, entre 12 o 15 están paradas “quiere decir que solo puede garantizar de 10 mil a 12 mil (Mw) firmes para alimentar el sistema interconectado”, explicó.
Respecto a la represa de Tocoma, que el fallecido presidente Hugo Chávez anunció su construcción en abril de 2002 y aún no hay obra física culminada, consideró que esa no es una de las causas principales que generan el problema, “lo que sí está afectando es la falta de incorporación de máquinas o de plantas térmicas que no se hizo en ningún momento. Se había previsto construir una térmica en Guárico que iba a producir mil 500 (Mw), no se realizó, se planteó ampliar una central eléctrica en el Zulia y tampoco se concretó”, refirió el ingeniero.
Es por esto que el sistema se tuvo que comprimir y todas las industrias grandes y pesadas como las hay en Guayana, Zulia, Carabobo y Aragua, empezó a mermar el consumo eléctrico y tuvieron que cerrar.
“Toda la energía destinada a estas industrias se las quitaban a la gente y no había una distribución equitativa para que todos estuvieran satisfechos”, dice Isnaldo Jiménez.
Luis Motta Domínguez, ministro para la Energía Eléctrica se ha pronunciado sobre el problema de los apagones en el país y aseguró que se está buscando solventar los “sabotajes”. Agregó que se han incrementado los actos vandálicos contra las instalaciones eléctricas.
“La respuesta a lo que dice el ministro Motta Domínguez no son los sabotajes, es que a partir de cierto tiempo cualquier sistema empieza a envejecer, y el sistema eléctrico nuestro tiene 50 años funcionando. Hay equipos que hemos venido postergando su mantenimiento porque no se pueden sacar fuera de servicio debido a la necesidad de tenerlos incorporados para así abastecer de energía al mercado venezolano”, repilcó Jiménez, al tiempo que lamentó que en el sistema se haya fallado en el mantenimiento preventivo, predictivo y correctivo, “hay máquinas cuya obsolescencia de protectores y transformadores afecta al sistema, ocasionando interrupciones de energía”.
Por su parte, el Comité de Afectados por los Apagones denuncia que en los primeros cuatro meses del año se registran siete mil 780 fallas eléctricas en Táchira, Trujillo, Barinas, Portuguesa, Apure y Mérida. Del total de las interrupciones, el 70% se produjeron en los estados Zulia —que ha permanecido más de 14 horas sin luz—, Mérida, Táchira, Trujillo y Barinas. La razón es que aún Corpoelec no logra reactivar la turbina número 2 de la planta termoeléctrica Don Luis Zambrano, ubicada en la entidad merideña.
Para Isnaldo Jiménez el sistema eléctrico venezolano amerita de una diversificación, y para ello se deben crear empresas de generación, transmisión y distribución, eso permitiría desahogar el Guri y con ello evitar que este tipo de situaciones se agraven. Otra sería darle entrada a la inversión privada de la mano con las alcaldías en lo que tiene que ver con distribución y comercialización, las cuales corresponde mantener el servicio en cada uno de los estados.