Quinto Día Online | Contrabando en el Alto Apure

Sebastiana sin Secretos

Contrabando en el Alto Apure

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17 agosto, 2012 | 12:09 am

COMBUSTIBLE. Hace meses a La Victoria, municipio Páez del estado Apure,  le llegaban 500 mil litros de gasolina mensuales. Ahora le llega casi el triple. La Victoria tiene unos 4 mil habitantes y un parque automotor de mil vehículos aproximadamente. El de los alimentos es una historia parecida. Poblaciones cercanas como El Amparo y La Victoria reciben mensualmente más de 500 toneladas de alimentos de cada rubro permisados por el Ministerio de Alimentación. En eso de la aprobación de las guías del sistema SICA para la  movilización a la zona fronteriza, hay todo un negocio que termina en territorio colombiano. El que controla el contrabando de gasolina en El Nula es alias Cherry, dueño de la gandola que se quemó en El Remolino. El colmo es que hay un general de brigada ya retirado, quien siendo oficial activo fue detenido en La Guajira en el 2010 con una caravana de ocho camiones bachaqueros con gasolina de contrabando; ese general vive ahora  en El Nula. No es casual que El Cherry  adquirió recientemente una estación de servicio en el Alto Apure, con cupo en PDVSA. Envía dos y hasta tres gandolas con una sola guía, pasa por las alcabalas hasta llegar a la sede del Área de Defensa Integral No. 211, en donde existe una sala situacional para el control de alimentos y combustible. Allí le colocan un sello y pasa directo hacia El Amparo y La Victoria. Estas movilizaciones aumentan los fines de semana y un alto oficial manda a sellar las guías con un teniente que tiene abultadas cuentas bancarias. El alto oficial le cae simpático a la guerilla local bolivariana, antes FBL ahora FPLN. El negocio va tan bien que se adquirió un costosísimo vehículo. Además, el Comando de Infantería de Marina COFIM 62, ubicado en El Amparo, recibe de 38 a 76 mil litros mensuales de gasolina. Se almacena en la estación de combustible internacional. Eso sería para el consumo de las lanchas y otras embarcaciones utilizadas por la Armada Bolivariana. ¿Y qué pasa con el combustible si casi la mayoría de las lanchas de estas Unidades militares está inoperativa? El General de Brigada Javier Armando Molina Quintero, Comandante del Área de Defensa Integral No. 211 y Comandante de la 92 Brigada de Caribe, ubicado en Guasdualito debe ser más vigilante de esa zona que está a su cargo.

TÁCHIRA. El jefe de la Zona Educativa del Táchira, declarado chavista, decidió destapar la olla putrefacta de presiones y chantajes cuando trató de limpiar ese despacho. No es un secreto en el estado las cuotas de poder que algunos dirigentes tienen con los cargos en educación y la movilización de dinero que hay tras cada cargo. La verdad es que el hombre llegó a imponer justicia con honradez, pero le cayeron encima y en cayapa. Es parte del drama del Psuv en el estado. Lo mismo ocurre en otras dependencias. Así fue como sacaron a la exdirectora del Indepabis.

DIANCA. Es en Diques y Artilleros Nacionales en Puerto Cabello. Algunos trabajadores han sido acosados y despedidos de manera  injustificada.  Han pretendido que el trabajador que quieren destituir firme bajo presión la carta de renuncia. Para ello se usa a la Consultoría Jurídica y a la Gerencia de Protección y Control de Pérdidas (PCP). A un trabajador le ejecutaron un acto administrativo para una calificación de despido con la excusa de que se ausentó ocho horas de su puesto de trabajo. Es decir ahí no les importa la LOTTT que habla de tres faltas injustificadas en el lapso de un mes.

PAUL. Es Gèraldy, el poeta francés que un día escribió: “Conque entonces, adiós. ¿No olvidas nada?/ Bueno, vete… Podemos despedirnos./ (…) Por supuesto, al principio sufriremos./ Pero luego vendrá piadoso olvido,/ único amigo fiel que nos perdona;/ (…) Y estaremos sin vernos largos meses,/ y olvidaré el sabor de tus caricias,/ y mis amigos te darán noticias/ de “aquel amigo tuyo”./ Y yo a mi vez, con ansia reprimida/ por el mal fingido orgullo,/ preguntaré por la que fue mi estrella/ y al referirme a ti, que eres mi vida,/ a ti, que eras mi fuerza y mi dulzura,/ diré: ¿cómo va aquella?”

ÚLTIMA HORA

Ø Qué desastre están las carreteras del Táchira.

Ø En Falcón por una maniobra política regional sacaron a los candidatos al Consejo Legislativo del Psuv e impusieron a otros.

Ø Vale mis felicitaciones a Dante Rivas, porque acabó con muchas de las mafias del Saime. ¿Repetirá la tarea en el INTT?

MILITAR. Al sargento mayor de primera de la Guardia Nacional Harold Molina Maracay lo asesinaron los primeros días de abril del 2011. Salió de comisión con otros dos guardias, los sargentos Soto y Quijano, hacia una zona boscosa a investigar una tala de árboles, por solicitud de la Fiscalía 9ª a cargo del fiscal José Estevez, el mismo que luego se encarga de investigar el asesinato del joven. El SM1 Harold Molina desapareció el 6 de abril. Su cadáver apareció, cerca del lugar, el 9 de abril, torturado y con heridas de arma blanca y de fuego. Desde el principio hubo hechos extraños. No sólo es la insólita historia de una comisión de tres personas, de las cuales sólo regresan dos. Luego la búsqueda por parte de una comisión amplia de policías y militares, que durante tres días no encontraron nada. Y cuando lo hallan estaba cerca del lugar donde desapareció. Lo visible fue que lo torturaron pero no le robaron el arma de reglamento. En el Comando Regional Nro. 1 (Core-1) del Táchira, hubo movimiento. La esposa del SM1 (GN) Molina Maracay estaba adscrita al despacho del entonces jefe del Core-1, general Márquez. La primera versión que sale desde el Core-1 es que al sargento lo habrían matado los paramilitares que funcionan en la zona, con el móvil de que habría sido por la madera que se extrae del lugar. ¿Y cómo es que sanguinarios personajes como los paracos no se llevaron el arma? La actuación del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) en el lugar de los hechos habría sido negligente. Y luego durante todo lo que rodeo la necropsia de ley, hubo hechos que a la madre del joven muerto, Cricelia Maracay, le indicaron que se movían intereses oscuros en torno al caso. Ella tiene casi año y medio exigiendo justicia. La investigación se la asignan al militar retirado de la GN, fiscal noveno, José Estevez, con la causa F-9-0275-11. Cricelia solicitó que se relevara a ese fiscal de la investigación porque sólo parecía preocupado que la prensa hiciera silencio. “No ha actuado diligentemente en la investigación del asesinato de mi hijo”, ha dicho ella. Incluso Estevez le negaba a la madre el acceso al expediente. “Cada vez que lo llamaba tenía que trasladarme a la población de La Fría, negándome un derecho que por ley me corresponde”. Cuando Cricelia por fin pudo ver el expediente detecta hechos de distracción en el mismo. “Se declararon a unos supuestos campesinos indocumentados, de nacionalidad colombiana, quienes dicen que colaboraron en la búsqueda de mi hijo, y éstos son los señalados por vecinos del sector como miembros de grupos subversivos, paracos. También está la declaración de un testigo falso, menor de edad, sin documentación, quien asegura que vio cuando asesinaron a Harold, pero en otra declaración posterior lo niega alegando que los funcionarios del Cicpc y la GN lo golpearon para obligarlo a que diera esa versión”. Hay hechos para resaltar. Luego de muchas solicitudes y reclamos por parte de Cricelia, asignan al caso también a las fiscal 47 con competencia nacional, María Bejarano. Igual nada ha sucedido. No hay un solo imputado, no tienen a un sospechoso, ni siquiera el móvil del crimen tendría versiones. En la zona manejada por el destacamento de la GN donde el joven murió, suceden hechos conflictivos. No sólo es el movimiento de grupos paramilitares y el contrabando, sino el tráfico de drogas. El complejo asesinato del joven, por demás considerado un buen militar y un hombre honesto, sigue sin resolverse, al contrario cada día se hunde más en la impunidad. Y hay hechos relevantes: Harold Molina estaba adscrito al 3ª pelotón de la 2da. Compañía del Destacamento de Fronteras Nro. 13 del Comando Regional Nro. 1 y estaba destacado en el puesto de frontera Guarumito. Apenas tenía 5 meses de servicio en la zona. Él venía del Comando Regional Nro. 7 de Puerto La Cruz. La comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional, en la persona de su vicepresidente diputado José Javier Morales habría solicitado el 7 de junio 2012 al fiscal superior del Táchira, Eudomar García Blanco, para que los informe sobre el status de la investigación. Luego el 11 de junio el diputado habría hecho igual solicitud a la fiscal 47 nacional. Nada ha pasado.