Quinto Día Online | Aumentan dificultades para conseguir medicinas
Entrevista
Aumentan dificultades para conseguir medicinas
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3 septiembre, 2015 | 8:20 pm
La escasez de medicamentos se ubica en un 75%. No hay antibióticos, analgésicos, tópicos dermatológicos, fármacos para tratar enfermedades cardiovasculares, medicamentos para controlar trastornos neurológicos, ni para tratar enfermedades oncológicas y ni para la hipertensión
El recorrido que realizan los venezolanos para conseguir las medicinas es cada vez más largo y enervante. El desabastecimiento, a pesar de los esfuerzos que se hacen desde el Estado, hoy abarca cerca de un 75%, según información que maneja la Federación Farmacéutica de Venezuela. Según algunos representantes de laboratorios el problema que atraviesa la industria es muy complejo. La escasez de insumos (materias primas y material de empaque como cartón para cajas, plástico para los frascos, además de papel para los insertos) es lo que los mantiene cercados.
Los proveedores alegan no tener dólares aprobados para las importaciones e indican que los que pueden, traen directamente la materia prima importada a dólar libre y son muy pocos. Explican los voceros que “quienes importan directamente tienen que reflejar el costo en el precio de venta, pero esto sólo lo autoriza el Estado y si no lo aprueba, el laboratorio asume pérdida”.
Por tal motivo se hace muy cuesta arriba que un laboratorio soporte los costos de producción de medicamentos y sus gastos asociados, como por ejemplo los análisis para su aprobación, ya que cuesta mucho dinero el mantenimiento, las calibraciones, las calificaciones de equipos y los reactivos, entre otros. Esto sumado a la nómina que es bastante onerosa, según apuntan.
Explican, además, fuentes ligadas a la industria, que para que sea rentable habría que producir un gran volumen de medicinas y poder obtener ganancias e invertir en el negocio para hacerlo sostenible. “Hay limitaciones de insumos, y si consigues un poco para producir varios lotes, luego se detiene el proceso porque no es constante el flujo, entonces comenzamos a perder. Los gastos fijos suben y los relacionados con las exigencias del Ministerio de Salud, referidos a la inversión en equipos, infraestructura, aires, calificaciones, validaciones, son astronómicos. Muchos han cerrado sus puertas”, cuentan de manera dramática dueños de laboratorios afectados. Continúan su amargo relato, esgrimiendo que pueden tener casi todos los componentes de la medicina pero si falta solo uno, no se puede hacer. Aseguran, que el proceso burocrático es todo un viacrucis porque el trámite de aprobación de los dólares para la importación puede tardar más de 6 meses, y mientras transcurren se van venciendo los otros componentes. Esto forma un cerco y no se puede producir. Según los afectados consultados por Quinto Día, siempre en la Industria farmacéutica tienen miedo de hablar, “decir mucho o quejarse en público” por temor a represalias. Los entrevistados describen un panorama negro, dicen que no ven la luz.
La enfermedad no espera
Por su parte, el médico José Manuel Olivares le aseguró a Quinto Día que el abastecimiento de medicinas es peor cada mes a pesar de las convocatorias a diálogo y Mesas de Trabajo. “Es otra más de las calamidades que viven los venezolanos, mientras el Gobierno se hace de oídos sordos”, alerta y responde las siguientes interrogantes:
-¿Qué es lo que más falta en las farmacias?
-La lista de medicamentos especiales estipulada por la OMS. No hay los medicamente con que el Estado se comprometa a garantizar la salud. En Venezuela hay un 75% de desabastecimiento en las farmacias de medicamentos como antibióticos, analgésicos, anticonceptivos, cremas dermatológicas y fármacos para tratar enfermedades cardiovasculares que, discriminados todos, ascienden a más de 50%. Los más graves como medicinas para afecciones neurológicas fallan en un 90%; antibióticos en un 70%; analgésicos en un 80%; medicamentos tópicos dermatológicos en un 95%, que son los que no hay en las farmacias.
-¿Cómo hacen para ayudar a los pacientes a tratar sus enfermedades ante este panorama?
-Es algo muy complicado por la carga emocional de no poder tomar el medicamento. Más dramático es si hablamos de los hospitales e incluso de algunas clínicas, donde por ejemplo medicamentos para tratar los diferentes tipos de cáncer, tienen un déficit entre un 30% y 40% en las drogas más usadas. Esto obliga a alterar los tratamientos exitosos, y a retrasar los esquemas más viables para curar a las personas. La enfermedad no espera…
-¿Cómo hacen los pacientes?
-Tienen que realizar un largo recorrido por diez, quince o veinte farmacias. Activar operativos en todo el país con familiares y amigos, lo que genera un gran estado de incertidumbre y malestar, y los que tienen mayor poder adquisitivo los traen del exterior. Pero esto cada vez resulta más difícil por el elevado costo del dólar. Otros pacientes resolvían su problema trayendo las medicinas de Colombia pero ahora también la frontera está cerrada. Se trata de algo muy complejo y tengo que decir que los venezolanos se están muriendo porque no hay insumos médicos. Aquí hay un incremento en los niveles de metástasis por no suministrar los tratamientos adecuados y a tiempo.
Explica Olivares que también habrá un incremento de fallecimientos producto de enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de muerte en el país. La segunda causa son las enfermedades oncológicas que se ven seriamente afectadas y se tendrán más complicaciones en las enfermedades crónicas como la Diabetes, la hipertensión, pacientes con amputaciones, con insuficiencia renal, con ceguera por ACV, porque al no tener un tratamiento correcto no hay salida. “Esto aunado a la mala nutrición que está padeciendo el venezolano ante la dificultad para conseguir alimentos y su alto costo, lo que lo hace más sensible al padecimiento de enfermedades”, apunta el médico del Hospital Universitario de Caracas. Alerta sobre la conformación de un círculo vicioso de muerte. José Manuel Olivares recordó además, que sólo en 2014 fallecieron 50 personas hospitalizadas en el departamento de cirugía cardiovascular del Hospital Universitario, niños que han fallecido en otros estados del país como Anzoátegui por la contaminación de la terapia neonatal, y la situación global que obligaría al Estado a decretar un estado de emergencia humanitaria en materia de salud.
¿Instituciones postradas?
Aunque fue imposible entrevistarlo directamente tras hacer varios intentos, vale la pena mencionar la posición de Freddy Ceballos, presidente de la Federación Farmacéutica de Venezuela, quien ha sido uno de los pocos del gremio que se ha pronunciado sobre el tema. Ha condenado públicamente la posición de algunos en la Cámara de Farmacias que insisten en que el Estado no es el responsable de la situación. Ceballos reitera que la escasez en Caracas supera el 60%, mientras que en el interior del país ronda el 70%. Su vocería fue muy replicada al decir en una entrevista de televisión que las instituciones no pueden postrarse ante el Gobierno, destacando que la deuda que mantiene el sector con sus proveedores en el extranjero ya pasó de los 4 mil millones de dólares. En sus declaraciones Ceballos ha insistido en que la debacle es producto de las erróneas políticas públicas y que éste debe asumir su responsabilidad. Sin embargo, aclaró que el Ministerio de Salud no puede asumir el abastecimiento porque no tiene la capacidad. Ha lamentado también que algunas empresas e instituciones que, según él, no cuentan con una representatividad en el gremio, se sienten a hablar con el Gobierno sin solucionar el problema, arrodillándose ante un Estado que se hace de la vista gorda.
El fracaso del Siamed
El Sistema Integrado de Acceso a Medicamentos (Siamed) anunciado en abril por el Ministro de Salud, Henry Ventura, consiste en un registro de ciudadanos en las farmacias que tendrían la obligación de suministrar lo requerido una que vez que lo tengan en existencia. Según el Gobierno esto garantizaría la distribución equitativa de medicamentos. Sin embargo, representantes de farmacias califican la iniciativa como un fracaso más, porque se trata de una forma de distribución y no de abastecimiento. Aseguran que si no se cuenta con las medicinas, entonces no habrá productos para entregar. Cuentan que desde hace cuatro meses, aún la mayoría espera las asignaciones de medicamentos para ser despachados, aunque ya todos los establecimientos están inscritos. También denuncian que llevan meses con este sistema y no han visto solución; mientras tanto los pacientes siguen viviendo la angustia de no conseguir los medicamentos. “El Siamed funcionará si existen los medicamentos, si no los hay en el mercado no va a funcionar”, argumentan los consultados. Según palabras del ministro Ventura, el concepto para la creación del Siamed fue impulsar un monitoreo para ejercer contraloría sobre las farmacias y combatir el “bachaqueo”. La cartera de Salud ha informado, a través de medios oficiales, que desde abril comenzó a funcionar el nuevo modelo y según sus cuentas se han distribuido 40 mil unidades de medicinas a pacientes registrados en la plataforma. Hasta la fecha, alrededor de 137 mil personas figuran en la lista del sistema.
Yenny García Logaldo
@YenitzeGarcia