Quinto Día Online | Alexis Rosas: “Con el actual gobierno no vamos a ver la luz para salir de este túnel oscuro”
Entrevista
Alexis Rosas: “Con el actual gobierno no vamos a ver la luz para salir de este túnel oscuro”
AUTOR
Quinto día Old
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26 agosto, 2016 | 12:00 am
Si se recogen las firmas hay que hacer el Revocatorio y las elecciones de gobernadores son cada cuatro años, hay que hacerlas obligatoriamente
De profundizarse los graves problemas del país, se alejará cada vez más la posibilidad de que el PSUV vuelva a ser Gobierno
Pareciera que lo que toca en un futuro cercano es un Gobierno de unidad nacional
Chávez dijo que yo era incontrolable. Y en efecto, soy orgullosamente incontrolable
Mario Villegas
mariovillegas100@gmail.com
@mariovillegas
Tras una larga pasantía por la política, el ex parlamentario y ex gobernador del estado Anzoátegui, Alexis Rosas, se refugió de nuevo en el periodismo, su mayor pasión. La misma que le habría reportado tres premios nacionales y otros numerosos reconocimientos.
Nacido en la isla de Margarita el 11 de julio de 1951, Rosas observa al país “metido en un túnel oscuro” del que -según cree- no va a poder salir de la mano del actual Gobierno, al que considera empeñado en transferir a los demás sus propias culpas.
-¿Cómo describiría a la Venezuela que estamos viviendo?
-Estamos metidos en un túnel oscuro, buscando la luz que nos muestre la salida. No parece que con el Gobierno actual la vayamos a encontrar porque sus dirigentes están cometiendo el mismo error infantil de muchos izquierdistas en el mundo: echarles las culpas propias a los demás. Hay una obcecada intención de no ver los problemas y, si no lo haces, no descubrirás la forma de resolverlos, como muy bien lo dijo una vez Alí Rodríguez.
-¿Cuál es la vía política para salir de la grave crisis que vive el país en todos los órdenes?
-Primero, buscar la inversión de empresas extranjeras y fomentar lo hecho en Venezuela, pero eso no lo vamos a lograr gritando, enfrentándonos a todo el mundo, acusando a todos los demás de injerencistas mientras nos metemos en los asuntos de los demás. Hoy día la política internacional exige que todo el mundo esté pendiente de lo que pasa en nuestros países para evitar violaciones a los derechos humanos.
-¿Le molesta o agrada que sea convocado un Referendo Revocatorio?
-Si está en la Constitución, si se recogen las firmas, si el pueblo lo quiere, hay que hacerlo. ¿O es que la Constitución fue aprobada solo para complacer al autollamado proceso revolucionario? Me preocupa la afirmación de un dirigente chavista de que el Revocatorio se hizo para sacar a los presidentes de la oligarquía, no a los revolucionarios. ¡Increíble! Si algo le está haciendo daño al Gobierno son esas frases infelices que de revolucionarias no tienen nada.
-¿Comparte que este año no se realice ni el Revocatorio ni las elecciones de gobernadores previstas para 2016?
-Las elecciones de gobernadores son cada cuatro años, según la Constitución. Y el Referendo está en la Constitución. Las elecciones hay que hacerlas, obligatoriamente. No es algo que pueda contradecir nadie. Es de obligatorio cumplimiento.
-¿Qué hace falta para que en el país tenga lugar un diálogo productivo entre las distintas expresiones del liderazgo político y social?
-Lo que hace falta es la verdad, sincerar las cosas. No puede haber diálogo si el Gobierno no reconoce a la Asamblea Nacional electa por una abrumadora mayoría de los venezolanos, y si la AN no reconoce al Gobierno, mientras el Gobierno se empeña en legislar a través de unos magistrados del TSJ que no están facultados constitucionalmente para usurpar las funciones de la AN. Lo único bueno que le veo al diálogo, por ahora, es que allí está Rodríguez Zapatero. Yo estaba en España cuando este era presidente y todo el mundo hablaba mal de su gobierno. ¿Y qué hizo Rodríguez Zapatero? Adelantar las elecciones. Con eso, el Partido Popular fue Gobierno, pero el PSOE se salvó. No sé, a lo mejor Nicolás tiene frente a sí la respuesta a sus problemas, a ver si el PSUV podría tener alguna oportunidad futura de ser Gobierno. Como van las cosas, de profundizarse los graves problemas que tenemos los venezolanos, creo que esa posibilidad se alejará cada vez más.
-¿Está conforme con el periodismo que hacemos en Venezuela?
-No, porque el periodismo está tan polarizado como la política. Veo a periodistas de los medios oficiales demasiado apegados a las directrices gubernamentales. Más parecen funcionarios que periodistas. Alaban todo lo que hace el Gobierno. Y veo a periodistas opositores criticando todo lo que hace el Gobierno. Lo peor es que profesores de periodismo, que nos hablaban en la universidad de buscar la verdad antes que todo, están inmersos en el mismo dilema. Sin embargo, creo que en estos tiempos hay periodistas sacrificados, que luchan por el derecho a que la sociedad esté bien informada y me hacen sentir orgulloso de esta profesión.
-¿Cuál debe ser el papel de los medios públicos y privados en beneficio de la superación de la crisis y la preservación de la paz?
-Los medios públicos son del Estado, no del Gobierno, y por tanto deben servir a todos los ciudadanos por igual. En cuanto a los medios privados, su deber es buscar la verdad donde esté. No la verdad del propietario, ni de la fuerza política que lo respalde, sino la verdad en su verdadera acepción. Si el periodista no logra conseguirla, los ciudadanos lo haremos, pero el periodismo debe ser practicado con honestidad, en los medios oficiales y privados.
-¿Cuál fue su principal aporte al pueblo de Anzoátegui?
-El trabajo por los niños. Nos planteamos un estado a diez años, con niños bien educados, atendidos, alimentados en las escuelas. Construimos el parque Abeyúu para tratar a los niños y adolescentes adictos a las drogas, inauguramos la primera parte del Hospital de Niños, construimos el Palacio de los Niños, reestructuramos el Programa de Alimentación Escolar. Otro aporte fue recuperar los peajes para usar los recursos en las vías del estado. También, no permitir las invasiones. Ese fue mi desencuentro con Chávez. A él no le gustó eso y por eso dijo que yo era incontrolable. Sí lo soy, orgullosamente. Mi padre, dirigente comunista hasta la muerte, me enseñó a pensar por mí mismo, a no ser amanuense de nadie. Él y mi madre tuvieron la sabiduría para hacernos hombres y mujeres de bien, que es el mejor legado que alguien puede dar a sus hijos.
-¿Por qué se apartó de la acción política y se refugió en el periodismo y la literatura?
-Me metí en política porque deseaba un cambio verdadero, con dirigentes educados, bien formados, salidos de las entrañas del pueblo, pero lamentablemente eso fue degenerando en un arroz con mango donde terminamos todos revolcados. Por el solo hecho de decirte revolucionario tenías derecho a hacer lo que te diera la gana: invadir los terrenos de los demás, meterte en la casa del otro, e incluso robar al erario público sin que se impusieran sanciones. Se hicieron a un lado las buenas costumbres, se premió la chabacanería porque supuestamente el pueblo es así cuando eso no es cierto. Así que decidí volver a lo mío: escribir, que es mi pasión. A mí el periodismo me rescató. A Vladimir Villegas también y creo que a otros colegas les está pasando igual. Oigo a Vanessa Davies y me encanta que haya vuelto al periodismo que busca la verdad en un medio independiente como Unión Radio, donde yo tengo un programa en Anzoátegui.
-¿Estaría dispuesto a participar o apoyar un Gobierno de unidad nacional?
-Pareciera que es lo que toca en un futuro cercano. Creo que a la inmensa mayoría de los venezolanos nos gustaría reencontrarnos para sacar adelante a este maravilloso país. Además, estoy convencido de que cuando eso ocurra, las inversiones vendrán solas, y aparecerán las medicinas, los alimentos, y el papel higiénico. Claro que debería ser un Gobierno sin revanchismo ni caza de brujas, porque eso no haría sino prolongar los problemas, la angustia.