Quinto Día Online | A SU SALUD

Salud

A SU SALUD

AUTOR
Quinto Día
Redactor.1@quintodia.net

9 marzo, 2018 | 12:00 am

CUELLO UTERINO

El cáncer de cuello uterino es una lesión maligna precedida por cambios que aparecen en el epitelio (tejido parecido a la piel humana que cubre el cuello uterino). “Si se detecta a tiempo, es uno de los tipos de cáncer que se trata con mayor éxito”, afirmó el ginecólogo Humberto Acosta. Este tipo de cáncer es una consecuencia de la convivencia entre el virus papiloma humano de alto riesgo y otros factores, como: embarazos múltiples, desnutrición, infecciones como clamidiasis, uso prolongado de anticonceptivos hormonales, inicio de actividad sexual a edad temprana y hábito tabáquico. El VPH es una infección que genera alteraciones en el epitelio. Estas lesiones intraepiteliales son completamente asintomáticas: no producen flujo vaginal, sangrado u olor. El VPH de bajo riesgo produce verrugas genitales que no ocasionan otros problemas graves de salud. El de alto riesgo está asociado con algunos tipos de cáncer, como el de cuello uterino.

GLUCOSA

La importancia de la glucosa o dextrosa (forma simple de azúcar) estriba en que esta es absorbida por el organismo a partir de los alimentos y transformada en energía para realizar diferentes funciones, o simplemente ayudar a mantener la temperatura corporal. “Nuestro cuerpo requiere de energía para todas sus actividades. Por ejemplo, moverse, sudar e incluso pensar. Esa energía la obtiene principalmente de la glucosa. Ello explica la necesidad de dicha sustancia en nuestra sangre en concentraciones adecuadas. De lo contrario, nuestro cuerpo tendrá grandes dificultades para funcionar”, indicó el endocrinólogo y pediatra Eduardo Carrillo, directivo de Fenadiabetes. Las personas con diabetes pueden controlar y mantener la glucosa sanguínea en niveles apropiados mediante dieta, ejercicio físico regular y apropiada medicación. “El cerebro obtiene su energía casi exclusivamente de la glucosa. Consume casi la cuarta parte de toda la glucosa consumida en el cuerpo. La privación severa o repetida de glucosa puede llevar a deterioro intelectual y a otros déficits de la función cerebral”.

NUTRICIÓN

Las frutas y verduras ayudan a reducir la aparición de tumores cancerígenos, afirmó Gertrudis Adrianza de Baptista, profesora titular de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela. Así, la fibra dietética, unida a los ácidos biliares tiene acción directa sobre los carcinógenos y los inactiva. “Con las fibras y los probióticos se puede modificar el ambiente intestinal, logrando cambiar la flora colónica/microbiota intestinal, con inhibición de enzimas bacterianas responsables de la formación del carcinógeno, así como la respuesta inmunológica. También se puede disminuir el tiempo de tránsito intestinal, con menor período de contacto entre los agentes que favorecen su aparición y la pared del intestino”. Se ha visto que la vitamina D3, así como el ácido fólico, obligatorio en la embarazada, actúan como protectores. Los antioxidantes, vitaminas, flavonoides, omega 3, entre otros, pudiesen resultar negativos cuando se utilizan en exceso. Son importantes al momento del tratamiento oncológico (radio-quimioterapia, cirugía), ya que atenúan la toxicidad de las drogas y la respuesta inflamatoria.