Quinto Día Online | 10 frases del libro “Ojos de perro azul” del Gabo
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10 frases del libro “Ojos de perro azul” del Gabo
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Quinto día Old
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21 mayo, 2015 | 8:31 pm
El famoso escritor colombiano, Gabriel García Márquez, encantó a Latinoamérica con sus descripciones detalladas. A pesar que recibió en 1982 el Premio Nobel de Literatura, los lectores lo recuerdan por sus célebres historias como “100 años de soledad”, “El amor en los tiempos de cólera” y por su trama, “Ojos de perro azul”.
- “Allí estaba otra vez ese ruido. Aquél ruido frío, cortante, vertical, que ya tanto conocía pero que ahora se le presentaba agudo y doloroso, como si de un día a otro se hubiera acostumbrado a él”.
- “Estaba en su ataúd, listo a ser enterrado, y sin embargo, él sabía que no estaba muerto: Que si hubiera tratado de levantarse, lo hubiera hecho con toda la facilidad”.
- “Estaba cansada de ser el centro de todas las atenciones, de vivir asediada por los ojos largos de los hombres.”
- “Recordaba las palabras, pero confundidas. Tal vez no las oyó nunca y fue creación de su cerebro cuando subía la temperatura en las crisis de la fiebre tifoidea”.
- “La última noche la había pasado feliz, en la solitaria compañía de su propio cadáver”.
- “Del olor tibio de los heliotropos que penetraba por la ventana abierta y se confundía con el otro olor”.
- “Recordó que había llegado a la mayor de edad. Tenía veinticinco años y eso significaba que no creía ya más. Sus frustraciones se volverían firmes, serías”.
- “No quedaría ya ni un gramo de calor en su cuerpo, su médula se habría enfriado para siempre, y unas estrellitas de hielo penetrarían hasta el tuétano de sus huesos”.
- “Todo le negaba su muerte. Todo menos el olor. Pero, ¿Cómo podía saber que ese olor era suyo? Tal vez su madre había, el día anterior, cambiado el agua de los jarrones”.
- “De pronto notó que se le había derrumbado su belleza. Aquella amarga belleza que llegó a dolerle físicamente como un tumor o como un cáncer”.
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