Archivo de la categoría: Ultrasecretos

  • ¿Hay o no militares cubanos en la FANB?
  • ¿De dónde son los espías? Serán de La Habana, serán de Santiago o serán de la CIA.
  • ¿Rodríguez Torres, una decisión madura o “colectiva”?

La sustitución del ministro del Interior, general Rodríguez Torres, no termina de aclararse.

Si algo distingue a Maduro de su antecesor es que el ahora Presidente no da explicaciones sobre las decisiones en los cambios burocráticos. Un día los reconoce y otro sorprende. Al Ministro del Interior lo había ratificado tras el tan anunciado, como incierto, “sacudón”. No fue tal y fue un reacomodo. Salieron pocos ministros y Rodríguez Torres parecía “duro y curvero”. Maduro habló entonces de la capacidad de este Ministro y la reafirmó con su ratificación.

La semana pasada sorprendió a tirios y troyanos. El Ministro del Interior esperaba un apoyo colectivo después del episodio de Odreman y nunca llegó. Las redes sociales del “chavismo radical” lo demolieron. El Colectivo 5 de Marzo exigía su salida y nadie en el alto poder habló. Un silencio que Maduro se encargó de romper con la designación de la ministra Meléndez. Una almirante que ahora tendrá que aprender el oficio para gerencia de un ministerio político. No es fácil.

La pregunta con Rodríguez Torres, ¿Maduro inicia la estrategia para recuperar a los distantes sectores de una “indescifrable” colectivización?

El Ministro nunca aceptó una fuerza distinta a la militar, para la seguridad y defensa. Tampoco la ideología. Pagó el precio.

¿Injusto? ¿O Justo?

El tiempo será el árbitro de la intempestiva resolución.

Por aquí se va pa´ Cuba

Desde hace mucho tiempo en el país se habla de la silenciosa “invasión” cubana.

En la Cuarta se habló de la no muy prudente invasión de Fidel Castro. Fue la de Machurucuto, una playa de Miranda, lugar escogido por Castro para desembarcar las armas de la subversión armada, que tantas víctimas militares y civiles dejó en los años 60 y que ahora se borra en la memoria histórica, a cambio de la memoria histérica. Basta leer la hemeroteca para conocer la historia que ahora quieren borrar. Los nietos de las víctimas, como Jorge, lo cuentan en un libro de reciente edición.

Rocío San Miguel, profesora de Seguridad y Defensa, jura y perjura que los cubanos están en Fuerte Tiuna.

La Comisión de Seguridad y Defensa de la Asamblea Nacional lo niega.

En el centro de la polémica aparece un libro testimonial de un ex alto funcionario de Fidel Castro. Muy cercano a ese poder.

El periódico El Nueva Herald de Miami, cuenta esta historia sobre el gran negocio de los Castro.

Esto dice el documento:

<<En Venezuela, el aparato represivo y de inteligencia cubano está tan arraigado al chavismo que son los oficiales de la isla los que constituyen la primera línea de defensa del régimen de Nicolás Maduro, jugando un papel estelar en contener las manifestaciones estudiantiles que sacudieron al Gobierno durante la primera mitad de este año.

“En Venezuela, hoy día, hay más de 500 oficiales de la contrainteligencia cubana, repartidos en todas las esferas de la actividad militar” y civil, dijo Juan Reinaldo Sánchez, un ex teniente coronel del ministerio del Interior de Cuba, que por 17 años se desempeñó como escolta personal de Fidel Castro.

Estos 500 oficiales cubanos operan a su vez pequeñas redes de agentes e informantes venezolanos y cubanos, y con ello, “tienen el control de toda la actividad política, civil y militar” dentro del país.

Pero la información que recaudan no es transmitida directamente al régimen venezolano.

“Primero se entera Cuba y después se enterarán los altos mandos civiles y militares de Venezuela”, explicó Sánchez en una entrevista, donde explicó que es La Habana la que decide que es lo que se le reporta a Maduro.

El espionaje y la represión se han convertido en un jugoso negocio para los Castro, quienes gradualmente han incrementado su influencia en países claves de la región, donde ofrecen desde instrumentos de seguridad y entrenamiento de personal hasta los servicios directos de sus propios agentes.

Parte de los servicios de seguridad son brindados por una gran red de espionaje establecida por Cuba en Venezuela.

Pero la isla también ofrece sistemas para espiar a la población, utilizando tecnología suministrada por empresas estatales como Albet, Xetid y Datys.

Esa tecnología, basada en copias de programas y equipos de primera generación, es utilizada para clasificar y espiar mejor a la sociedad, en aras de mantener un ojo puesto sobre las actividades de los opositores. Particularmente, sobre aquellos que podrían ser considerados como una amenaza para el régimen, dijo el ex asesor de seguridad del gobierno venezolano, Anthony Daquín, quien trabajó directamente en algunos de los proyectos operados por Albet.

Estas compañías cubanas han obtenidos jugosos contratos en Venezuela, pero también tienen operaciones en países como Bolivia, Argentina y Ecuador y Nicaragua, agregó Daquín.

Las fuentes consultadas, que también incluyen ex oficiales del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), dijeron que estas compañías han sido instrumentales en la elaboración de un gigantesco mapa de la oposición en Venezuela, con bases de datos que incluyen la información más íntima de cada persona de interés, desde la identidad de sus allegados más cercanos hasta lo que expresan en las redes sociales y posesiones materiales.

Pero quienes operan estas bases de datos es personal cubano, dijo Sánchez, autor del libro La Vida Oculta de Fidel Castro.

“Ellos (los oficiales cubanos) tienen el compromiso de adiestrar el personal venezolano, pero quienes están en primera línea son los cubanos”, señaló.

Las operaciones de inteligencia cubanas tienen larga data en América Latina, jugando un papel muy importante en Chile, durante el gobierno de Salvador Allende, y luego en Nicaragua con Daniel Ortega, explicó Brian Latell, ex oficial para América Latina de la Agencia Central de Inteligencia, y autor del libro “Los Secretos de Castro, la Inteligencia Cubana, La CIA y el Asesinato de John F. Kennedy”.

“Ortega probablemente no hubiera llegado al poder en la insurrección contra Somoza de no haber suministrado Cuba respaldo militar y de inteligencia. La mayor parte de ese respaldo fue suministrado clandestinamente, pero fue un respaldo masivo”, dijo Latell en una entrevista telefónica.

Pero las operaciones cubanas en Chile, Nicaragua y posteriormente Granada, pueden compararse con lo que los Castros han montado en Venezuela.

“Los cubanos están haciendo tantas cosas en Venezuela que están prácticamente colonizando a ese país. El servicio de inteligencia venezolano es prácticamente un apéndice del servicio de inteligencia cubano”, dijo.

La vinculación entre el chavismo y los servicios de inteligencia cubanos fue gradual, comenzando con la recomendación hecha por Fidel Castro al fallecido Hugo Chávez sobre la inconveniencia de ceder su seguridad a personal venezolano.

“Lo que se alega, por parte de Fidel, es una razón muy obvia, que no debe confiar su seguridad a organismos que estuvieron comprometidos con regímenes anteriores, porque no le iban a ser fieles y que por esa razón debía buscar otros hombres en los que podía confiarlo todo porque eran ellos los que iban a tener en sus manos su vida”, explicó Sánchez.

“Y a partir de allí se le brindan asesores, ayuda que luego se iba a incrementar, porque para poder realmente brindar seguridad, tienes que tener información y se le planteó ampliar el ámbito de trabajo porque se necesita información sobre señales de atentados y golpes de estados”, agregó.>>

L. J. Hernández.

 

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