ARTÍCULO

Anécdotas de Quinto Día

Coro, 23 de enero de 1014

 

Señor General

Juan Vicente Gómez

Caracas

 

Mi respetado General y amigo:

 

Me es muy grato decirle que, como natural consecuencia de las sabias y bien meditadas indicaciones hechas a los Estados de la Unión para que reasuman su soberanía electoral y constituyente en virtud de no haberse podido efectuar las elecciones de ley en los lapsos prefijados, -indicaciones esas en las cuales palpitan la experiencia y el patriotismo de Ud.- los pueblos de esta Entidad Federativa, como seguramente todos los de la República, hanse entregado llenos del mayor entusiasmo y animados del más resaltante espíritu de disciplina partidaria, al ejercicio de sus derechos ciudadanos para la elección de sus representantes municipales y legislativos. Por mi parte procuraré que éstos pertenezcan a los distintos gremios del Estado, que sean genuinos elementos de paz y de trabajo y, sobre todo, francamente adictos a Ud y a nuestra causa.

Por lo que hace la Representación Nacional yo desearía, General, -y así me permito suplicárselo- que los Diputados por este Estado fueron hijos de esta región y al efecto me tomo la libertad de recomendarle muy encarecidamente a los amigos generales Jesús María Rojas, Rafael Cayama Martínez y Julio J. Faría, que son francos y muy decididos amigos de Ud. como han sabido comprobarlo en todo momento. El otro principal y los suplentes serán los que Ud. crea convenientes.

Como a Ud. no se le escapará en este Estado, como en la República en general, los revolucionarios se mueven agitados por la camarilla del extranjero. Ahora bien, por lo que pudiera convenir a la estabilidad del orden público en esta porción de la República, y dada la organización que yo he logrado darle al Estado, yo desearía permanecer aquí, bien fuera con cargo o sin él, pues que Ud. bien sabe que de todos modos no soy sino el leal subalterno suyo presto a cumplir lo que tenga a bien mandarme. Esta no es sino una simple indicación mía, que me permito hacerle autorizado por la confianza con que siempre lo he tratado, pues en todo caso yo estoy, le repito, a su mandar para lo que tenga a bien disponer.

Su leal amigo y subalterno,

León Jurado (rúbrica)

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