País

Artículo

Para un sicario
La vida sí tiene precio

Aunque las muerte por encargo en Venezuela han sido manejada como una práctica adoptada de Colombia, cada vez son más los casos registrados en las páginas rojas de diarios de circulación nacional. Hechos ligados a deudas, negocios en moneda extranjera y celos son los móviles más frecuentes que manejan los investigadores. Y aunque en ocasiones solemos escuchar que la vida es invalorable, quienes se dedican a este negocio ponen tarifas según la victima.

Para el Criminólogo Fermín Mármol García, las muertes por encargo deben ser analizadas desde su génesis. “tienen su aparición en el tráfico ilícito de drogas. La delincuencia mando un mensaje claro y fue todo aquel que delate, quien no cumpla con su palabra o quien desee separarse del negocio será asesinado y aunque la acción iría directamente a quienes incurren en delitos, las muertes por encargo se ha ampliado al entorno familiar”.

El especialista afirma que el ser humano además de ser movido por el amor, también se maneja por impulsos y sentimientos oscuros como la rabia y la envidia, siendo la venganza un detonante.

Para funcionarios del CICPC el escenario común para una muerte por encargo es una deuda por algo, dinero, droga, infidelidad y la falta a un pacto o compromiso. Un inspector de la policía científica quien prefirió no ser identificado explica que en Caracas los sicariatos apuntan más hacia las disputas financieras o de territorios para el micro tráfico de drogas. Sin embargo los asesinatos de hombres y mujeres por parte de sus parejas también ocupan un sitial en las estadísticas.

“Querer ser el líder de una zona no es solo en las cárceles. En los barrios los jefes de bandas delictivas también se pelean para traficar drogas y armas y eso genera su lucha interna. El que estorba es marcado y por cualquier cantidad y un lugar en la organización se encarga la muerte de alguien”.

 

Nueva casta delictiva

Han pasado 30 años desde que se inició el delito de la muerte por encargo en Venezuela y en esta segunda década del siglo XXI ha erigido una nueva generación de personas que incursionan en el  mundo delincuencial. Fermín Mármol García explica que desde el punto de vista criminológico son denominados “los cocos secos” por tratarse de jóvenes menores de 25 años con pocos estudios y marcados por la violencia, en ocasiones muchos de ellos salidos de retenes.

“Estos muchachos son captados por personas que necesitan de alguien para ejecutar un homicidio. Puede ser por una deuda o por celos”.

El inspector del CICPC asegura que la mayoría de estos victimarios no llegan ni a los 20. “Se sienten seguros que no pagan cárcel, o que si caen salen rápido. Para los adolescentes es más fácil perpetrar cualquier delito, son más impulsivos “volados” y no les importa nada. El simple hecho de tener un arma los hace sentir poderosos”.

Un exfuncionario de la PM cuenta que el sicariato no solo se refleja en elites de poder. En zonas populares también se encarga la muerte de alguien por droga o por cantidades paupérrimas de dinero. “En Caracas pueden asesinar a alguien por cualquier cosa, conozco casos en Maracaibo o en Barquisimeto que la vida no vale nada, cuesta lo mismo que un par de zapatos, y hasta un talonario de ticket de alimentación. Claro dependerá de la victima”.

 

El campanero

El tráfico de drogas utiliza al menor como “campanero” o como corredor para llevar mandados de un lugar a otro, (armas, droga o dinero). Luego de ese proceso, el adolescente se va ganando la confianza del jefe de la banda comienza a portar armamento y le encomiendan trabajos más “duros o pesados”, como marcar a la víctima, amedrentar a sus familiares y al final perpetrar el sicariato. 

 

Sector público

y financiero son el blanco

• 15 de septiembre 2012 Un trabajador de Corpoelec identificado como Juan Alberto Ramírez, su esposa Marilyn Morales y cuñado Wilmer Morales fueron acribillados a balazos por una pareja de sicarios que a bordo de una moto los interceptaron frente a un club social en el estado Táchira.

• Jesús Aguilarte, exgobernador de Apure, murió 10 días después de recibir cuatro tiros de manos de dos hombres en Maracay el 24 de marzo de 2012. Cuatro semanas después, Wilmer Moreno, general del Ejército y exdirector de Inteligencia Militar, falleció al ser alcanzado por cinco disparos de 10 que le propinaron dos hombres aún no identificados, en Anzoátegui. El 6 de febrero de este mismo año, José Cairo, escolta del gobernador de Monagas, José Gregorio Briceño, fue asesinado por las balas originalmente dirigidas al mandatario regional.

• El 17 de junio de 2010 fue asesinada frente a su casa en Ciudad Bolívar María Gabriela Casado, según el Cicpc sicarios la confundieron con su hermana Mariela Casado, Juez Rectora de la región. Por este caso fueron privadas de libertad seis personas por la presunta comisión de los delitos de robo agravado de vehículo automotor, asociación ilícita para delinquir y cómplice no necesario en la comisión de sicariato. El autor material, Edgar Nava, fue abatido al momento de su detención por parte de funcionarios de la policía de Bolívar.

• El 16 de enero de 2009 Una pareja de motorizados segó la vida del periodista del semanario ABC de Valencia Orel Sambrano, quien recibió de manos de sus sicarios un disparo certero en la cabeza. Por este caso se vincula al narcotraficante Walid Makled quien presuntamente encargo su muerte luego de innumerables denuncias publicadas en su columna. El exfuncionario Rafael Segundo Pérez fue condenado a 25 años tras admitir relación en los delitos de sicariato y asociación para delinquir. Víctor Reales Hoyos y Álvaro Ospino jefes de la banda dedicada al sicariato Los Piloneros fueron detenidos en Colombia el 14 de mayo de 2011 y extraditados a Venezuela. El autor material, Arístides José Carvajal Salgado, fue asesinado un año después del crimen en un enfrentamiento con la policía.

• Denunciar un decomiso de 400 kilos de droga en la fina El Rosario perteneciente a la familia Makled, le costó la vida al médico veterinario Francisco Larrazábal ultimado el  5 de enero de 2009, con un móvil similar al crimen del periodista Orel Sambrano. Una pareja de motorizados lo interceptó en la finca San Francisco de su propiedad. El CICPC determinó la relación entre los autores materiales e intelectuales del caso.

• El diputado por el partido Un Nuevo Tiempo y Secretario General del  Consejo Legislativo del Estado Miranda Gustavo González fue asesinado el 2 noviembre 2009 cuando almorzaba en un restaurante en Los Teques. Un sujeto desconocido le disparó en la cabeza y luego huyó en una moto, por este caso no hay imputados.

• La muerte del Vicepresidente de Finanzas de Fogade Freddy Farfán fue relacionada con la del agente financiero del Banco de París en Venezuela Antonio Erlich, este ultimo ultimado en 2009.  Farfán radicado ese mismo año en Miami regreso a Caracas en 2010  para rendir declaraciones en los tribunales sobre el caso de su socio, siendo secuestrado y asesinado de cinco disparos en la carretera vieja de Guarenas.

• Doce disparos recibió la humanidad de Pierre Gerges Vicepresidente de Reporte Diario de la Economía asesinado el 2 de junio de 2008 en una bomba de gasolina en Chuao Caracas. Sus familiares y abogados sospecharon que el verdadero objetivo era en realidad su hermano Tannous Gerges, propietario del  diario, quien un año antes, denuncio ante el Cicpc que recibía amenazas de muerte por publicar casos de corrupción en el medio.

• El abogado y exFiscal Nacional de Aduanas Gamal Richani fue asesinado en una de las entradas del Sambil de Valencia el 4 de noviembre de 2005 por dos sujetos que iban en moto.  Aparentemente su investigación de casos de corrupción y narcotráfico sería el móvil de este suceso. La banda de sicarios Los Piloneros, también implicados en los asesinatos de Orel Sambrano y Francisco Larrazábal,  fueron identificados en mayo de 2011 como posibles autores de este crimen, este es uno de los 18 crímenes con vinculación de Walid Makled.

• Es obligatorio citar uno de los casos más sonados en el país como fue el asesinato del Fiscal Danilo Anderson ocurrido el 18 de noviembre del año 2004. La camioneta del Fiscal IV de Ambiente con competencia nacional estalló en Los Chaguaramos, Caracas. Recordemos que Anderson era el encargado de la investigación de los hechos del 11 de abril de 2002. Los autores materiales, Otoniel y Rolando Guevara, fueron sentenciados a 27 años y nueve meses de prisión el 20 de diciembre de 2005, pero los autores intelectuales de este sicariato son hasta ahora de rostro desconocido.

El dato: Quienes implementan este delito generalmente usurpan identidades para adquirir una motocicleta, vehículo por excelencia para huir luego de cometido el homicidio. Las armas generalmente son automáticas.



Número de Edición: 
819

COLUMNAS

  • Voluntariado de Empresas Polar promueve la conservación y sostenibilidad del planeta. CONARE sensibiliza a preescolares sobre reciclaje.
Exequíades Chirinos
  • Al igual que todos los años, porque cada año hay elecciones en Venezuela, los zulianos se prestan para participar y en esta ocasión crece el entusiasmo. Independientemente de las encuestas, creo que...
  • "Ningún otro ser humano en el planeta ha logrado hacer del estudio y la enseñanza de la música, la forma de vida para millones de niños y jóvenes, como lo ha logrado José Antonio Abreu;  por ello...
  • GNB. Es el puesto Guarumito del Destacamento 13 del Core-1 de la Guardia Nacional Bolivariana. Guarumito es zona de mafias de drogas, alimentos, armas, combustibles y trata de personas. Cambiaron a todo...
  • Ayer fui a un entierro en el Cementerio del Este y me encuentro con un paisano de Barinas. Lo primero que me cuenta es su decepción con el paisano El Troudi, Presidente de la C.A., Metro y como nosotros,...
  • La ironía es perfecta.

LO MÁS LEIDO

País
¿Quién pudo haber filtrado la grabación? ¿Con qué intención? ¿A quién le conviene su divulgación?
País
En el parlamento junto con la Reforma del Código Orgánico Penitenciario, se discute otra Ley para regular el sacri