Quinto Día Online
08 de Diciembre del 2016

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“La MUD no debe caer, como Maduro,  en la necedad de negarse al diálogo”

“La MUD no debe caer, como Maduro, en la necedad de negarse al diálogo”

Américo Martín, analista político

 

“El Gobierno de Unidad Nacional es una excelente consigna y ofrece un objetivo insustituible para la transición”

 

“Anunciar que la Oposición buscaría salir de Maduro en seis meses fue una precipitación de Henry Ramos, afortunadamente superada por un desempeño bien recibido por el país”

 

Para Américo Martín es “un paso hacia la reunificación del país” que en la Asamblea Nacional haya sido aprobado por unanimidad un acuerdo en apoyo a la urgencia del diálogo planteado a los venezolanos por el Papa Francisco. También lo es el respaldo anunciado por Unasur a esa iniciativa papal.

 

Martín, abogado y escritor de larga experiencia política y parlamentaria, no sabe si ese diálogo se concretará o no, pero sí que mientras más el Gobierno lo rechace o se burle de él la Oposición debe insistir en la propuesta para conquistar cada vez más la opinión nacional e internacional, tan decisiva en estos tiempos.

 

En su criterio, el presidente Nicolás Maduro incurre en una “insigne necedad” al decir que su gobierno se reunirá con el pueblo, pero no con las “cúpulas podridas” de la Oposición. Según Martín, la Mesa de la Unidad Democrática no debe hacer lo mismo, sino insistir en el diálogo y en la tesis de un Gobierno de Unidad Nacional.

 

-¿Cómo debe responder la Oposición al bloqueo ejecutivo y judicial de las leyes y demás iniciativas legislativas adoptadas por la Asamblea Nacional?

-Es una situación extremadamente grave a la que nos ha llevado la intolerancia y la ceguera del Gobierno. La Oposición, la MUD, tienen que protestar y redoblar la exigencia de democratización. Deben hacerlo en todos los escenarios además de la AN, pero sin apartarse de la Constitución, de la vía pacífica y electoral. Esa fórmula tiene una triple ventaja aunque no satisfaga a los impacientes: Primero, refleja lo que somos y deseamos para el país, no precisamente un madurismo al revés. Segundo, es la que nos ha convertido en mayoría, certificada en forma descomunal el 6D. Y tercero, nos ha proporcionado un gran respaldo de opinión nacional e internacional. El golpe, las armas, la violencia no tienen la menor audiencia.

 

-¿De verdad el Chavismo y la Oposición pueden entablar un diálogo productivo?

-No lo sé, no estoy seguro, pero en política no se puede descartar casi nada. Lo que sí sé es que por más que el Gobierno lo rechace, se burle de él o se limite a darle un saludo a la bandera, la Oposición -con más razón- debe insistir. En toda lucha política el asunto no sólo es vencer en el terreno al adversario, sino ganar la opinión externa e interna, ese tercero que en el mundo de hoy es decisivo. Chávez lo entendía cuando articuló alianzas apoyándose, claro, en la plétora petrolera. Su armazón luce hoy muy menguada, en tanto que se multiplican los amigos de la alternativa democrática. Maduro, afectado por el mercado petrolero a la baja y porque “nunca segundas partes son buenas”, quiso repetir al caudillo fenecido hasta en muecas y chistes, en lugar de abrir un flexible espacio propio, como lo hicieran en su momento el general López Contreras, Joaquín Balaguer y Adolfo Suárez.

 

-¿Cómo recibe usted la respuesta del presidente Maduro al Papa, en el sentido de que dialogará con el pueblo pero no con las “cúpulas podridas”?

-Es una insigne necedad. La MUD no debe hacer lo mismo. No pocos usan de buena fe esos burdos desaires para calificar de cándida a la Oposición por insistir en sus consignas, pero si se relee mi respuesta anterior se concluirá que la intransigencia castiga a los intransigentes y premia a los persistentes.

 

-¿Cómo convencer o neutralizar a los ultra radicales que desde el Oficialismo y desde la Oposición tirotean la posibilidad de un diálogo entre estos?

-Con los hechos, con paciencia y sin molestarse. No hubo más ruidosa resistencia que la sostenida desde esta acera contra las Elecciones Parlamentarias del 6D. Y de esa operación política salió muy fortalecida la Oposición. Basta con imaginar cómo estaría en este momento si se hubiera abstenido o de haber ensayado una línea tan estéril como la del ‘paro indefinido’, que en 2002 y 2003 nos dividió, redujo a la condición minoritaria y desató los demonios del pase de cuentas. Me opongo a ‘pases de cuentas’. Hay que sumar, no eternizar diferencias.

 

-¿Es realmente posible un gobierno de unidad nacional? ¿Ese acuerdo sería con o sin Maduro?

-Es una excelente consigna. Es versátil y ofrece un objetivo insustituible para la transición. Digo que es versátil porque, no excluyendo a dedo a nadie, puede ser concretado con quienes la asuman. Las cosas pueden desenvolverse en términos tales que quienes no participen queden puestos de lado en la eminente tarea de reestructurar un país empobrecido, minado, destruido, que necesita la confluencia de diversos factores.

 

-¿Le parece que la AN usurpa las competencias de dirección política de la MUD?

-No lo creo. Pensé, por el contrario, que para evitar lo que dices, los jefes de los partidos deberían ir a la AN, lo que parcialmente ocurrió. Nada es perfecto, por supuesto, mucho más en una unidad basada en el pluralismo que no pide arriar banderas, pero en general esto ha caminado más o menos bien, aunque ese mismo pluralismo autorice a promover candidaturas e ideas paralelas, sin romper la unidad y ateniéndose al final a los acuerdos que se suscriban en la Mesa. Que muchos aspiren a la presidencia me parece excelente. ¡Que florezcan mil flores y compitan cien escuelas! Dijo Mao Zedong antes de la aberrante Revolución Cultural que lo hundió en el fracaso. Ese lujo no puede dárselo un gobierno de modelo único y candidatura eternamente única. En la Oposición todo terminará en primarias y con los no ganadores levantándole la mano al ganador… A menos que una crisis de poder adelante un gobierno de acuerdo nacional.

 

-¿Fue un error de Henry Ramos anunciar que la Oposición buscaría salir de Maduro en seis meses?

-Creo que fue una precipitación, afortunadamente superada por un desempeño bien recibido por el país.

 

-¿Es demasiado temprano para pensar y promover candidaturas presidenciales en la Oposición?

-Creo que cada partido debe promover su liderazgo y defender su derecho a la candidatura. Es la fuerza del pluralismo, no su debilidad. Eso imprime dinamismo, pasión, competencia lícita, si no se dan con las espuelas y se comprometen a respetar el dictamen de las Primarias. En el Gobierno bastaría una, una sola candidatura paralela para que estallara la crisis. En la plural oposición es lo contrario.

 

-¿Cuál cree será el desenlace definitivo a la crisis política, económica y social que vive el país?

-En política no hay que dárselas de adivino. Inciden demasiadas variables con efectos inesperados o sorpresivos. Lo más que uno puede es detectar tendencias y la actual favorece el cambio democrático, la unidad nacional y el dictamen electoral.

 

-¿Estamos vacunados contra sacudones y golpes de Estado?

-Precisamente, por no ufanarme de ser adivino no voy a descartar ese grave peligro, pero en general le veo precarias posibilidades, aparte de que desde la derrota de la Revolución Libertadora en 1902 se intentaron muchos de todo signo. Sólo triunfaron dos, ambos de la mano de Pérez Jiménez. En la actualidad hay que agregar que el Sistema Jurídico Interamericano castiga a los golpistas en forma severa. Ningún aspirante a serlo dejará de invocar la Constitución.

 

-¿Barack Obama se desliza hacia la izquierda y Raúl Castro hacia la derecha?

-No, en absoluto. Digamos que esos vocablos ya no permiten entender las políticas complejas. Cuando Nixon llegó a amplios acuerdos con su archienemigo Mao se demostró que mediante el diálogo y el mutuo provecho se puede cambiar el mundo. Por cierto, relató Nixon que Mao le dijo: “Me gusta la derecha, con ella me entiendo mejor que con los izquierdistas y sus dogmas”. ¿Licencias de anciano enfermo? Quizá, pero con un velado pragmatismo que permite esperar un fuerte desarrollo de las negociaciones cubano-estadounidenses.

 

Mario Villegas

mariovillegas100@gmail.com

@mario_villegas

Foto: Abraham De Barros