Quinto Día Online
09 de Diciembre del 2016

Cartas del Lector

Cartas del lector

Cartas del lector

Voten por ello

 

 

Faltan pocos días para que se realicen las Elecciones Parlamentarias y ya los electores están claros por quien(es) van a votar. Los que no están claros, tienen dudas. Y lo voy a explicar. Venezuela está herida, porque los políticos en vez de hablar de posibles soluciones a un pueblo maltratado, le han hecho un gran daño emocionalmente y lo ha golpeado “le han echado mucho limón a la herida” y no hacen nada por cambiar, se resisten al cambio, sólo siguen líneas poco inteligentes que no conducen a nada. A mí no me importa por quien usted va a votar; pero les aconsejo que a la hora de hacerlo sean grandes electores, con conciencia y sabiduría. Quieren una Venezuela fortalecida, voten por ello. Quieren ser verdaderamente libres, voten por ello. Quieren que tu país sea reconocido como un país con capacidades de auto sustentarse, voten por ello. Anímicamente, están bien o mal, voten por ello. Tú piensas que su prosperidad está siendo frenada, voten por ello. Son los políticos los que resolverán tus problemas y buscarán soluciones a las mismas, voten por ello. Tú crees que la semilla del ejemplo ha sido esparcida con responsabilidad, por parte de la clase política, voten por ello. Sería bueno menos confrontación y más trabajo, con coherencia desde el portero de una escuelita hasta los más altos funcionarios, voten por ello. Quieres encontrar el camino verdadero de la paz, donde prevalezca la Republica, voten por ello. Amigo(a) te sientes manipulado(a), burlado(a) o te sientes bien representado(a), llego el momento de demostrar en las urnas quien tiene la razón. Eso sí, ejerciendo libremente el derecho a su voto; tu sólo decides y vote por una representación digna. Léase el Artículo 5 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, interprételo bien, no deje que te engañen y si no lo entiende bien, pídale a alguien que te lo explique; comprende que tú representas el poder, la soberanía reside en ti y si vas alquilar su poder, sepa muy bien a quien te lo das.

 

 

Luis N. Granados G.

C.I. 4.447.028

0412-1563795

lascartasdegranados@hotmail.com

 

 

 

30 de noviembre, ayer y hoy

 

 

Este lunes se conmemora un aniversario más de la gesta histórica cumplida por los venezolanos el 30 de noviembre de 1952, mediante la cual se logró la Unidad del pueblo contra la dictadura militar de la época. Los resultados comiciales beneficiaron ampliamente la fórmula legislativa encabezada por el Ilustre Demócrata venezolano Jóvito Villalba para escoger la Asamblea Constituyente que se instalaría en febrero de 1953. La dirigencia democrática atrajo el entusiasmo de las multitudes que se volcó en aquella fecha a las urnas electorales y le demostró al régimen que a pesar de estar sentado en las “bayonetas milicas”, el soberano no tuvo miedo y con su voto expresó su decisión. La felonía tramposa del régimen se materializó, el 02 de diciembre del mismo año al desconocer los resultados y aventar al exilio a la Dirigencia Nacional de URD, iniciándose una larga noche de terror y oprobio contra la comunidad nacional. Fueron otros tiempos y la constancia de valerosos compatriotas militantes de URD. Acción Democrática, COPEI, PCV y destacadas individualidades del mundo empresarial, sindical, universitario e Iglesia Católica tuvo sus frutos en el 23 de enero de 1958. Aquella Venezuela de marcada presencia rural, todavía bajo influencia de la gendarmería gomecista y más recién de la Pérez Jimenista, presenció impávida el arrebatón traicionero y altero. Hoy la cosa es diferente. Somos una sociedad instruida, aguerrida, con valores y principios cultivados tanto en el seno familiar como en los planteles donde se enseña conocimientos, conductas y convivencia humana. A sesenta y tres años de distancia, Venezuela enfrenta la posibilidad de mantener un régimen continuista que nos ha llevado a extremos de pobreza y miseria extremas producto de una escandalosa inflación, un desaforado desabastecimiento, galopante inseguridad y corrupción que destruye el tejido social de la Patria, con largos 17 años en el poder de impunidad y una nueva casta de “boliburgueses” que espantan al colectivo interno y externo; o escoger un nuevo modelo político que nos garantice a todos, sin discriminación alguna, alimentación, vivienda, medicinas, paz, progreso y prosperidad, así como rescatar el poder adquisitivo de nuestro bolívar devenido en precariedad absoluta. El Estado de la mano con el sector productivo privado nacional estimulará la inversión nacional y extranjera en el rescate de nuestras fuentes productivas agropecuarias, industriales y de infraestructura que garantizan eliminar las colas, el racionamiento y la orfandad en que estamos inmersos.

Utiliza el voto castigo. Nadie sabe por quién tu votas. El voto es universal, directo y secreto. ¡Ejércelo!

Manuel A. Salas Figueredo

C.I. 2.893.404

0414-7072537

manuantosalf@hotmail.com

 

 

 

 

El mensaje reconciliador

de Mauricio Macri

 

 

Las primeras palabras del Presidente Electo de los Argentinos: “No es hora de revanchismos ni de ajustes de cuentas” me hicieron recordar uno de mis modestísimos artículos escritos para mis amistades en Facebook que deseo transcribirles de nuevo: Si la reconciliación permite dejar atrás las peleas para rehacer amistades que han estado interrumpidas por desavenencias personales o colectivas, entonces presumo que la probabilidad de que los venezolanos se reconcilien es directamente proporcional al cumplimiento de los siguientes supuestos:

Primer Supuesto: Aceptar que lo pasado ya pasó y que nada podemos hacer para cambiarlo salvo no sea perdonar para que sanen las heridas y queden atrás los malos recuerdos.

Segundo Supuesto: Responsabilizar de la grave crisis que padece la República a: “Fuente Ovejuna” y a nadie más; pues de no ser así y dedicarnos a buscar “Chivos Expiatorios” giraríamos en 360 grados para regresar al mismo punto de partida y no en 180 que obviamente nos alejaría del lugar donde nos encontramos capeando los embates de la crisis.

Tercer Supuesto: Transformar la mentalidad de los venezolanos al demostrársenos que los únicos responsables de la crisis que padecemos somos nosotros mismos, no la conquista española ni el imperio norteamericano como históricamente lo ha promocionado la leyenda negra.

Cuarto Supuesto: Elevar la autoestima de los venezolanos al convencernos de que somos  capaces de superar la crisis, porque siempre hemos sido del tamaño del problema que se nos presente, lo que sucede es que tenemos dormido el gigante que llevamos dentro.

Quinto Supuesto: Aglutinar a los venezolanos alrededor de un proyecto de país diseñado con la participación activa de todos, es decir, sin excluir a nadie y de acuerdo a la capacidad intelectual de cada quien.

Este proyecto debe sustentarse sobre un modelo económico que se caracterice por la mutua solidaridad entre el empresario dueño del medio de producción y el obrero dueño de la fuerza de trabajo, para que unidos produzcan mercancías, bienes y servicios, cuya posterior plusvalía debería distribuirse equitativamente entre el empresario y los trabajadores.
Ahora bien, en este orden de ideas relacionadas con la reconciliación y la unión, es válido recordar una de las últimas recomendaciones de Simón Bolívar: “¡Uníos, Uníos! o la anarquía los devorará”.

Para concluir, presupongo que al margen de estos cinco supuestos, todo cuanto pueda hacerse no pasará de ser más que vapores de la fantasía que dan a la lejanía una engañosa percepción de cercanía…

 

 

Raúl Aular Flores

C.I. 346.240

0244-4474858

romanaularf@gmail.com

 

 

 

 

“¡Échale al cochinito algo ahí!”

 

 

Es lo que escuchamos decir a algún marchante, en ocasión de estos días prenavideños en cualesquiera negocios, tiendas, comercios que visitamos apresurados para comprar algunas cosas, según nuestras necesidades y sobre todo, las inherentes a estas fechas festivas. Pueden verse a la luz de cualquier mostrador o sobre una mesita figuras que asemejan a un cochinito; muchos de los cuales son fabricados en cerámica, plástico o de otro material que sea resistente para soportar el dinero en efectivo que allí se les introduce. Algunos los adornan de acuerdo a su propietario o propietaria, según el género, cada quien ejecuta su iniciativa de manera de atraer al público cautivo.

Ahora bien, con esto quiero destacar el grado de nobleza que por tradición existe en nuestra sociedad, así se lo planteaba a una colega en días recientes. A pesar de las diferencias, las coyunturas que cada venezolano, venezolana, vive, no nos olvidamos de nuestras costumbres que nos entrelazan como Nación. Usted, mi apreciado lector podrá ver (no lo digo yo) como a esos cochinos le meten dinero o propina, si puede llamarse así, cada cliente, indiferentemente si es rico, pobre, viejo, niño, blanco, negro, tiende su mano para llenar la barriga del porcino ficticio. El optimismo nos une en estos días de paz por la llegada del Niño Dios, lo que se traduce en armonía colectiva. Es así como apartando las nimiedades, cada quien se aboca a introducir cierta cantidad de dinero a las pequeñas alcancías, unos más, otros menos, según sus posibilidades. Muchas de ellas las exhiben al público, otras la tienen escondida, según la discrecionalidad de quien las posee. Así las cosas, conozco a una niñita de un Cyber que cada vez que regresa de su colegio revisa la cochinita y le dice en forma ingenua y alegremente a su mamá, “¡Esta vez está más pesada!” queriendo argumentar que le han metido más dinero. Hasta en una venta de guarapo de caña puede apreciarse la presencia del emblemático cerdo. Hay quienes hasta los amarran con un mecate o una cadenita; siempre sale un vivo por ahí que le gusta aprovecharse de lo ajeno. Estas son las cosas que nos amalgaman como pueblo, como país, sin tomar en consideración las rivalidades de cualquier índole que puedan pulular, alejado de toda pretensión egoísta y falta de aliento. Por estas fechas se aglutina el pensamiento de buena voluntad, que es lo que todos y todas queremos y que por medio de estas acciones, aunque parezcan las más insignificantes, resurge el compromiso de unión que no debe estar ausente en cada mortal que pisa esta querida Patria. En cada cochinito se recibe una moneda o un billetico doblado por parte de sus depositantes en un gesto de buena acción y de esta manera puede oírse en muchas ocasiones a los que lo reciben decir, a un sólo coro: “¡Tanto para el cochinito!” y simultáneamente escuchar a los que están detrás del mostrador, decir: “¡Gracias!”.

Así como nos peleamos, debatimos, cada quien con sus particularidades, es oportuno mencionar sin ánimo de descrédito, que nos realzamos ante el bien común y en especial en estos días que hay que dejar a un lado el reconcomio y los resentimientos personales que no dejan nada bueno, ni positivo, únicamente envenenar las almas. Nuestras costumbres siempre estarán ahí y no habrá nada ni nadie que nos haga pensar lo contrario. Llevamos la misma sangre, las mismas penurias; y sin embargo, nos mantenemos siempre fuertes y unidos en un incólume pensar cuando de nuestras costumbres, hábitos e ingentes ejemplos se tratan. Por experiencia propia, en otros países dar una propina a cualquier persona es considerada una falta. De ahí la hidalguía de nuestra ciudadanía. Basta ver en algunas farmacias cuando existe un frasco grande solicitando ayuda monetaria para una persona enferma, puede notarse la solidaridad plena de los que ahí van a comprar, depositando su colaboración en forma anónima. ¡Eso somos los venezolanos y venezolanas! No hay como nuestro gentilicio, tierra generosa, como nuestra gente no hay. Nos crecemos en las dificultades y nos unimos en nuestras costumbres y tradiciones, de eso que nadie lo ponga en duda. Esa es nuestra esencia, lo que nos motiva cada día a ser mejores. El mejor país del mundo. Es por ello que, pase lo que pase, situaciones que tengamos que enfrentar, ante todo somos venezolanos y poder escuchar, en especial en estos días navideños, después de realizar nuestras compras en cualquier almacén: “¡Échale al cochinito algo ahí!”. Ya está.

De antemano, ¡Muchas Felicidades en los Días Navideños que se aproximan y un Venturoso Año Nuevo! Y que el chamo Jesús les traiga una mochila de muchas cosas buenas, especialmente ¡Mucha salud! Ya está.

 

José García

C.I. 4.854.812

0416-2443176

guaicaipuro14@hotmail.com